El Índice de Precios al Consumo (IPC) ha bajado 3 décimas en junio en la demarcación de Lleida y se sitúa en el 3,1%, consolidando la ruptura de la tendencia al alza de los precios iniciada en mayo, después de tres meses consecutivos de incrementos.
Según los datos publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la inflación ha pasado del 3,4% al 3,1%, una cifra que queda por debajo de la media catalana y española, situada en el 3,2%.
A pesar de esta moderación, los precios de la vivienda, el agua, la electricidad, el gas y otros combustibles continúan siendo los que más se encarecen en las comarcas de Ponent y el Alt Pirineu i Aran, con un incremento del 6,6%, es decir, 2,1 puntos más que en mayo.
La bajada de la inflación en las comarcas de Lleida se explica principalmente por la reducción de los precios de los alimentos y las bebidas no alcohólicas, que pasan del 2,6% al 1,9%. También bajan los precios de la ropa y el calzado (4 décimas menos), del mobiliario y los artículos del hogar, que continúan en valores negativos pero recortan 6 décimas, y del transporte, que pasa del 6,5% al 4,1%.
Además, también registran descensos las actividades recreativas, deportivas y culturales (del 3,2% al 2,5%), la restauración y el alojamiento (del 5,1% al 4,7%), los seguros y los servicios financieros (del 5,2% al 3,4%) y la cuidado personal, la protección social y otros bienes y servicios, que bajan del 2,3% al 1,8%.
En cuanto al resto de grupos, la sanidad se mantiene estable en el 1,8%, mientras que los precios de la enseñanza experimentan un ligero aumento y llegan al 2,6%.