Una vecina leridana de 76 años lleva tres años esperando para operarse de las lumbares y un año para la operación de un ojo. Así lo relata en el diario 'Segre' en un testimonio que es solo otro ejemplo de la situación límite que se vive en Cataluña. Según explica al mencionado medio, le programaron una operación en el hospital Arnau de Vilanova, pero la Covid-19 lo cambió todo.
Fue en diciembre del año pasado cuando le operaron un ojo y los sanitarios le dijeron que volviera al mes siguiente para operar el otro. No obstante, Maria sigue en la lista de espera. Relata que casi no se mueve de la cama y que, cuando camina por casa, tiene que ir con mucho cuidado para no tropezar, pero lo que más le duele es no poder ver a su familia y a sus hijos.
Este lunes acudió al centro sanitario para presentar una queja, pero allí se enteró de otra mala noticia: solo hacía dos meses que estaba en la lista de espera para la operación del ojo. Es decir: después de la primera operación de cataratas, tardaron medio año en ponerla en la lista para la siguiente.
Después de numerosas quejas, le han programado la siguiente para octubre. Esto en el caso de que no se produzca ningún otro contratiempo.