El horno de Bellvís que reinventa la panadería: menos horas, más calidad y cero desperdicio

Érika García apuesta por un modelo con encargos y horarios de tarde que mejora la conciliación y da una nueva vida al pan artesanal en el Pla d’Urgell

ACN
08 de junio de 2026 a las 10:18h

El horno Santa Maria de Bellvís (Pla d’Urgell) funciona desde hace medio año con un modelo de negocio que supone una pequeña revolución dentro de la panadería artesanal. El establecimiento abre solo dos tardes a la semana y sábado por la mañana, con servicio por encargo y un horario pensado para facilitar la conciliación tanto de la propietaria, Èrika Garcia, como de los clientes. Este planteamiento rompe con el modelo tradicional del panadero ligado a jornadas nocturnas y muy exigentes físicamente.

Garcia impulsó el proyecto después de participar en un curso de panaderos del Consell Comarcal del Pla d’Urgell, creado para frenar el cierre de panaderías y favorecer el relevo generacional. Desde diciembre, gestiona el horno ajustando la producción a la demanda real, hecho que permite reducir el desperdicio y ganar flexibilidad horaria.

El horno apuesta por panes de masa madre con fermentaciones largas (16–24 horas) y hasta ocho variedades, además de cocas de recapte. Utiliza harinas, aceite y sal de proximidad, y destaca el interés creciente de los clientes por los productos de kilómetro cero.

“El horario de tarde fue osado, pero la respuesta ha sido muy buena”, explica Garcia, que ya estudia ampliar el obrador ante la demanda. Los vecinos valoran especialmente poder comprar pan después de la jornada laboral o escolar.

El curso comarcal ha formado a 12 personas y ya impulsa nuevos proyectos en Torregrossa y Bell-lloc d’Urgell. El Consell Comarcal alerta de que en los últimos años han cerrado 12 hornos en el Pla d’Urgell y que la situación del sector es preocupante, por lo que se quiere reforzar el relevo generacional.