La Fiscalía y la acusación particular han mantenido la petición de 18 años de prisión para el hombre acusado de rociar a su pareja con líquido inflamable y prenderle fuego en Artesa de Segre (Noguera) en noviembre de 2022. Lo han hecho durante la segunda sesión del juicio en la Audiencia de Lleida, que había quedado suspendido el 5 de marzo por la incomparecencia de un testigo.
El acusado ha declarado en su último turno de palabra: "Estoy muy arrepentido de lo que pasó y me gustaría pedir perdón a quien haya podido hacer daño, especialmente a ella". Por su parte, la defensa ha solicitado 5 años de prisión por un delito de lesiones en concurso con incendio o, subsidiariamente, por tentativa de homicidio.
El juicio se reanudó con la declaración, por videoconferencia, del inquilino del piso donde el acusado acudió la madrugada del 28 de noviembre, después de los hechos. Según el testimonio, el hombre llegó todo quemado, con la ropa ennegrecida, y le explicó que se había prendido fuego a una cortina con una vela y que se había tumbado en la cama "como un muerto". El inquilino añadió que el acusado se movía como "un zombi", sin poder mantener una conversación, posiblemente por consumo de drogas, y decidió llamar a los Mossos d’Esquadra, que lo detuvieron.
Durante las conclusiones definitivas, las acusaciones han insistido en que el acusado roció alcohol y acetona a la víctima y le dijo "ahora sí que quemarás", demostrando su intención de matarla. La fiscal ha remarcado que la versión de la víctima no ha cambiado durante todo el proceso y que varias vecinas corroboraron que el hombre se quedó impasible en la calle, con las manos en los bolsillos, mientras la víctima quemaba. También ha subrayado que la drogadicción no puede ser considerada como atenuante, ya que los informes forenses no acreditan que el consumo de cocaína afectara sus capacidades. El abogado de la acusación particular ha añadido que el acusado quería quitarle la vida, sabía lo que hacía y no colaboró en nada para minimizar el impacto del incendio.
La defensa, por su parte, ha recordado que el acusado ha admitido que el incendio fue accidental y que bajó a la mujer en brazos a la calle, pero que no recuerda los hechos porque hacía tres días que consumía alcohol y drogas.
La abogada ha rechazado que el caso pueda considerarse una tentativa de asesinato, ya que no hubo alevosía, ensañamiento, preparación ni premeditación. Ha defendido que, si el tribunal considerara que hay indicios de delito, la condena adecuada sería de 5 años y un día por lesiones en concurso con incendio básico, con los atenuantes de reconocimiento de los hechos y dilaciones indebidas, y subsidiariamente, tentativa de homicidio con incendio.
El juicio ha quedado visto para sentencia después del último turno de palabra del acusado.