Estudiantes del grado en Psicología de la Universitat de Lleida denuncian dificultades importantes para compaginar el trabajo con los estudios, así como cambios de horario de última hora, falta de flexibilidad y problemas de organización académica. Aunque también aparecen críticas sobre TFG y prácticas, el foco principal de los testimonios recogidos se sitúa en la conciliación.
Diversos estudiantes explican que el sistema actual dificulta mantener un trabajo mientras se cursa el grado. Uno de los principales problemas es la combinación de prácticas por la mañana y clases obligatorias por la tarde, que imposibilita muchas jornadas laborales y no dan ninguna alternativa a los estudiantes. "Tenía prácticas por la mañana y clases obligatorias por la tarde, así que era imposible compaginarlo con mi trabajo de mañana".
En algunos casos, incluso aseguran que desde la universidad se les ha recomendado abandonar el trabajo: "Me dijeron varias veces que dejara de trabajar porque así podía ir a prácticas y estudiar a la vez".
Algunos estudiantes denuncian una falta de seguimiento real de las prácticas por parte del profesorado tutor. “Solo teníamos tres tutorías grupales y ya está.” En prácticas concretas, se describen situaciones de baja carga real o mala organización. Un estudiante explica: "Solo me dieron 20 horas en tres meses, tuve que cambiar de centro y ahora no sé si tendré tiempo de superarlas este curso".
Cambios de horario de última hora y falta de planificación
Una de las quejas más repetidas es que los horarios, a pesar de publicarse a principio de curso, a menudo se modifican justo antes de empezar las clases, provocando solapamientos y desorganización. "Un día antes de empezar las clases enviaban un correo diciendo que cambiaban el horario".
Los estudiantes explican que estos cambios llegan cuando ya han organizado la matrícula para evitar conflictos entre asignaturas: "Ya me había montado el horario para que no se me solapan, y de golpe se solapan porque han cambiado una hora".
Según los testimonios, estas modificaciones no tienen en cuenta las situaciones individuales: "No tienen en cuenta nada. Simplemente cambian el horario y punto". Algunos estudiantes apuntan que estos cambios están condicionados por la disponibilidad del profesorado, a menudo vinculado también a otros trabajos externos. "La mayoría de profesores trabajan fuera, y si les cambian el horario de fuera, cambian también el de la universidad".
Poco margen de flexibilidad para situaciones personales
Los estudiantes también critican que el sistema no se adapta bien a casos habituales como repetir asignaturas o cursar materias de diferentes cursos, hecho que complica todavía más la planificación.
En algunos casos, los cambios de horario se deciden incluso dentro de clase y a partir de votaciones: "Hacen una votación en clase y si a la mayoría le va bien, cambian el horario aunque a algunos nos perjudique". Este tipo de modificaciones, según explican, se han repetido a lo largo de los años: "Desde el primer año me han cambiado horarios cada curso y sin margen de organización".
Información y charlas sin opciones alternativas
Otro punto de crítica es la falta de alternativas para acceder a información académica, especialmente charlas sobre TFG o másteres, que a menudo se hacen en horario de mañana. "Las charlas las ponen por la mañana y no dan la opción de grabarlas".
Esto dificulta el acceso a los estudiantes que trabajan o tienen otras obligaciones: "O vienes presencialmente o preguntas a los compañeros". Uno de los testimonios explica que solicitó una alternativa: "Pregunté si se podía grabar o hacer online y me dijeron que no".
Críticas a la organización de prácticas y TFG y sobrecarga de trabajo al final del grado
Más allá de los horarios, también aparecen quejas sobre el funcionamiento de prácticas y TFG. En cuanto a los TFG, algunos estudiantes critican la preparación de los tutores: "No puede ser que nos pongan tutores que tampoco tienen claro cómo funciona".
Finalmente, los estudiantes también alertan de una acumulación de trabajos al final del grado, coincidiendo con el TFG, hecho que incrementa la presión académica. "Tenemos un montón de trabajos al final cuando tenemos el TFG".
Las quejas recogidas apuntan principalmente a la falta de conciliación entre estudios y trabajo, la rigidez de los horarios, los cambios de última hora y la poca flexibilidad del sistema académico, así como a deficiencias en el seguimiento de prácticas y TFG.
