Los profesionales y la gestión de los centros educativos son los factores que más influyen en el grado de implicación de las familias en la escuela, según pone de manifiesto una encuesta de la Universitat de Lleida realizada a 524 miembros de equipos directivos de escuelas de primaria de Cataluña. Aunque los factores socioeconómicos y culturales continúan siendo relevantes, no determinan de manera automática la participación familiar.
Tradicionalmente, estudios previos habían relacionado la formación de los progenitores, el capital cultural y la situación económica con una mayor implicación de las familias. Sin embargo, los datos cualitativos de este estudio indican que esta relación no es directa ni lineal, según explica el profesor de la UdL y coautor de la investigación, Jordi Garreta. Según él, elementos como el nivel socioeconómico, la formación y el origen geográfico son menos determinantes que otros factores relacionados con el centro y los docentes
En concreto, las personas entrevistadas valoran con un 8,65 sobre 10 la actitud del profesorado, con un 8,39 la política del equipo directivo, y con un 8,27 la formación de los docentes. Otros aspectos destacados son los canales de comunicación de la escuela (8,25) y la disponibilidad de tiempo del profesorado (8,14). Incluso las asociaciones de familias tienen un papel relevante: su política interna, actitud de los responsables y canales de comunicación obtienen una media de 8 sobre 10, más que muchos factores socioeconómicos.
En comparación, los factores tradicionales socioeconómicos y culturales obtienen puntuaciones más bajas: origen geográfico 6,29, nivel socioeconómico 7,17, formación de los progenitores 7,22, conocimiento del sistema educativo 7,28, disponibilidad de tiempo 7,66 y número de hijos 5,73, siendo este último el menos relevante.
Los factores actitudinales de las familias, sin embargo, se consolidan como el segundo grupo más influyente, con el interés por la educación de los hijos puntuado con un 8,59 y el valor que dan a la escolarización con un 8,34.
A partir de estos resultados, los investigadores subrayan la necesidad de políticas escolares inclusivas y de prácticas docentes que refuercen la confianza y la corresponsabilidad de familias y escuela. Como señalan, "no basta con los marcos normativos; hay que abrir puertas para avanzar en la inclusión, la democratización y la mejora del sistema educativo".
Este estudio forma parte del proyecto “Participación e implicación familiar en los centros de educación primaria. Familias de origen extranjero: diagnóstico y propuestas de mejora”, financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación. Esta iniciativa, de ámbito estatal y finalizada en 2025, ha sido liderada por la UdL, con la participación de investigadores e investigadoras de las universidades de La Rioja, Cantabria y las Islas Baleares.
