Esquerra Republicana valora muy positivamente el encuentro celebrado este martes con la Federación de Asociaciones de Vecinos de Lleida (FAVLL) y representantes de entidades vecinales de diferentes barrios de la ciudad. La reunión, planteada como un espacio de escucha y debate, permitió recoger reivindicaciones concretas, pero también abrir una conversación más amplia sobre qué papel debe tener cada barrio en la Lleida de los próximos años.
La portavoz de ERC y cabeza de lista, Jordina Freixanet, abrió el encuentro dejando claro que el objetivo no era presentar un proyecto cerrado ni buscar adhesiones, sino escuchar y empezar a construir con las entidades vecinales. “Una ciudad no se hace solo desde el Ayuntamiento. Se hace en los barrios, en las calles, en los comercios y en los equipamientos”, defendió.
“Queremos pasar de la reivindicación al proyecto; del problema concreto a la aspiración de barrio; y de cada barrio a una nueva idea de Lleida. No queremos llegar a los barrios con un proyecto acabado bajo el brazo, sino construirlo con la gente que vive allí”, afirmó Freixanet.
Una conversación franca sobre los problemas de la ciudad
Durante el encuentro, los representantes vecinales plantearon cuestiones que afectan tanto al conjunto de Lleida como a las realidades específicas de cada barrio. Entre los temas compartidos destacaron la limpieza, la seguridad y el civismo, el transporte público y las frecuencias de los autobuses, la movilidad, los equipamientos, el estado del espacio público y las dificultades burocráticas para relacionarse con el Ayuntamiento.
También se habló de la necesidad de que el futuro POUM sea fruto de un amplio consenso, de retener el talento joven, del relevo generacional en las asociaciones, de reforzar los recursos de las entidades vecinales y de evitar los discursos de odio y xenófobos. L’Horta tuvo un espacio propio, con la defensa de un tratamiento integral dentro del proyecto de ciudad, más recursos para el mantenimiento de caminos, protección ante los grandes proyectos de infraestructuras y la propuesta de avanzar en un Plan Director que reconozca sus singularidades.
Las entidades trasladaron igualmente necesidades específicas como la falta de aparcamiento en el barrio Universitat, los problemas de transporte de La Bordeta, la ausencia de equipamientos en la Zona Alta, la necesidad de espacios donde las entidades puedan hacer actividades, el estado de los parques infantiles o las oportunidades que continúan pendientes en el Centro Histórico y en el entorno de la estación.
“Un barrio, una aspiración y un compromiso”
Freixanet planteó a los representantes vecinales ir más allá de la suma de demandas concretas y empezar a definir qué gran aspiración debería tener cada uno de los barrios de Lleida durante la próxima década.
“Todos los barrios deben tener garantizados unos mínimos: limpieza, seguridad, vivienda digna, transporte público, comercio, zonas verdes y equipamientos. Pero cada uno tiene una historia, una identidad y unas posibilidades propias. Un barrio, una aspiración y un compromiso”, ha remarcado.
La portavoz republicana defendió que esta definición debe producirse “del barrio hacia la Paeria” y no al revés, porque detrás de cada reivindicación hay también una determinada idea de ciudad: “Cuando habláis de un autobús, habláis de igualdad entre barrios; cuando habláis de vivienda, habláis de si nuestros hijos podrán quedarse en Lleida; cuando defendéis el comercio, defendéis barrios vivos”.
ERC reivindica un movimiento vecinal “fuerte, no obediente”
Freixanet también reivindicó la necesidad de que Lleida disponga de un movimiento vecinal fuerte e independiente, capaz de exigir respuestas al gobierno municipal e intervenir en los grandes debates de ciudad. “Necesitamos un movimiento vecinal fuerte. No obediente, sino fuerte. Que proponga, que exija y que incomode cuando haga falta. Que sea capaz de decir a cualquier gobierno, sea del color que sea, que se está equivocando”.
La candidata republicana recordó también diversas reivindicaciones en las que ERC ha trabajado conjuntamente o al lado de los barrios durante este mandato, desde la lucha contra el amianto y las vibraciones ferroviarias de l’Horta hasta Gaspar de Portolà, Torre Patriot, los Camps Elisis, las expropiaciones del Centro Histórico, los aparcamientos de Pardinyes, la Escola Vella de Balàfia, el centro cívico del Clot, la accesibilidad a Llívia o la futura biblioteca de Joc de la Bola.
ERC considera que el éxito del encuentro confirma la utilidad de abrir espacios de conversación directa con las entidades y continuará incorporando estas aportaciones al trabajo que está haciendo para definir su proyecto para la ciudad.
“Ayer escuchamos problemas, pero sobre todo escuchamos mucha ciudad. Ahora nos toca convertir esta conversación en trabajo, propuestas y compromisos. Los mejores proyectos no siempre nacen en un despacho: muchas veces empiezan con alguien que dice ‘esto no funciona y lo podemos hacer mejor’. Y eso es exactamente lo que queremos construir juntos”, ha concluido Freixanet.
Añadir La Ciutat como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad
