ERC y el PSC daban por hecho, durante la campaña, que repetirían el tripartito con la CUP si los números sumaban. Después de las elecciones, los números suman y, por lo tanto, han reeditado el acuerdo alcanzado en 2019, que permitió, como lo hace ahora, desbancar a Junts de la alcaldía de Tàrrega.
Las negociaciones se han mantenido en silencio y basadas en la prudencia para evitar estridencias -a diferencia de lo que ha pasado, por ejemplo, en Balaguer- y, al final, han llegado a buen puerto. De esta manera, Alba Pijuan repetirá como alcaldesa de Tàrrega; Laia Recasens, de la CUP, será primera teniente de alcalde y Silveri Caro, del PSC, tercer teniente de alcalde. En el acuerdo de gobierno, los tres partidos se marcan potenciar la atención integral a las personas con el impulso del punto de atención digital y continuar desarrollando políticas de promoción turística y agrícola.
Junts guiña el ojo a la CUP
Si una cosa están demostrando las negociaciones municipales es que cada pueblo es un mundo y, a veces, las lógicas municipales no se enmarcan en las lógicas de partido ni ideológicas. Junts emitió un comunicado el martes afirmando que estaban preparados para gobernar en coalición con la CUP. Los juntaires defienden que valoran “muy positivamente” los contactos con los anticapitalistas y que, de las 25 propuestas que la CUP les ha pedido, han aceptado 23. Aunque desde Junts manifiestan que las dos formaciones están de acuerdo en un 92% de los puntos, la CUP se ha acabado decantando por volver a facilitar un gobierno de izquierdas.
Perelló, la alcaldesa que rompió techos de cristal pero a quien se le escapan los gobiernos
Fogueada en la política, la cabeza de lista de Junts, Rosa Maria Perelló, se convirtió en la primera mujer alcaldesa en 2011, entonces bajo el paraguas de CiU. El espacio convergente ha ido evolucionando, pero ella se ha ido manteniendo y en 2015 volvió a revalidar la alcaldía. Fue a finales de aquel mandato, en 2018, cuando Perelló consiguió ser también la primera mujer presidenta de la Diputación de Lleida.
Perelló incrementaba su peso político, pero en 2019 se truncó. Ganó las elecciones, pero el pacto de ERC, PSC y la CUP le quitó la alcaldía y en la Diputación se quedó como diputada. Y ahora, los hechos se repiten. Esta vez, después de ver cómo su partido ha ganado un concejal más respecto a 2019, tendrá que volver a digerir el hecho de quedarse en la oposición. La incógnita que se abre ahora es si continuará mirando hacia la Diputación o su tarea política se enmarcará solo en Tàrrega.