El grupo municipal de Esquerra Republicana en la Paeria ha pedido al gobierno municipal y al Consorci del Turó de la Seu Vella que refuercen las tareas de mantenimiento, limpieza y jardinería en los entornos del conjunto monumental, especialmente en aquellos espacios que forman parte de los recorridos de visitas guiadas y actividades públicas, como las que se han hecho durante la Festa Major.
ERC considera positivo que la ciudad continúe programando visitas para dar a conocer los restos arqueológicos, las murallas y la historia del Turó, pero alerta de que esta apuesta debe ir acompañada de un cuidado constante y efectivo del espacio. Las imágenes recogidas estos últimos días muestran escaleras con vegetación sin retirar, pasillos sucios, restos en el suelo y muros con sensación de dejadez, así como zonas que, según el grupo, no ofrecen la imagen que merece uno de los principales activos patrimoniales de Lleida.
La portavoz del grupo municipal, Jordina Freixanet, ha remarcado que la Seu Vella es “mucho más que un monumento: es la postal de Lleida, memoria e identidad, y una pieza clave para la proyección cultural y turística de la ciudad”. En este sentido, ha defendido que “no basta con programar visitas o hacer anuncios; hay que garantizar que, cuando la ciudadanía y los visitantes acceden a ella, el entorno esté limpio, ordenado y bien cuidado”.
Freixanet ha situado la demanda en un tono constructivo, reconociendo que hay mejoras en algunos espacios, pero advirtiendo que todavía hay puntos del Turó, especialmente alrededor de las murallas y restos arqueológicos, que continúan dando una imagen de dejadez que no nos podemos permitir. Por ello, ha propuesto una actuación “sencilla pero imprescindible”: limpieza periódica, retirada de vegetación, mantenimiento de los pasos y una planificación estable que no dependa solo de momentos puntuales.
Por su parte, el representante de ERC en el Consorcio del Turó de la Seu Vella, Xavier Eritja, ha subrayado que el problema “no es solo estético, sino de respeto patrimonial”. Ha recordado que espacios como la muralla romana, los accesos o los pasadizos son elementos que explican la historia de la ciudad y que deberían recibir un tratamiento continuado y no intermitente.
Eritja también ha advertido que ya se ha puesto de relieve en otras ocasiones el estado de algunas zonas menos visibles del Turó, pero igualmente relevantes. “No puede haber espacios de primera y de segunda; todo el conjunto debe estar a la altura de su valor histórico”, ha remarcado.
Finalmente, ERC propone que el gobierno municipal y el Consorcio establezcan un calendario fijo de mantenimiento, con especial atención a los recorridos de visitas, accesos, escaleras, murallas, restos arqueológicos y espacios de uso público. También plantean que, antes de cada actividad, se haga una revisión previa del estado de los recorridos para garantizar una experiencia digna.
“Lleida tiene que cuidar mejor lo que explica quiénes somos”, ha concluido Freixanet. “La Seu Vella no puede aparecer solo en los discursos: se tiene que notar en el presupuesto, en la gestión diaria, en la limpieza, en la jardinería y en cada detalle. Defender el patrimonio también es pasar la escoba y mantenerlo vivo y digno cada día”.