El Grup Municipal d’Esquerra Republicana en la Paeria ha vuelto a poner el foco en la falta de avances tangibles sobre el traslado del Centre Penitenciari Ponent. La formación denuncia que, a pesar de los anuncios, las reuniones y las declaraciones hechas durante los últimos años, Lleida todavía no dispone de un proyecto definido, ni tampoco de un calendario ni de los pasos concretos que deben asumir el Ayuntamiento y la Generalitat.
Según ERC, la ciudad necesita saber en qué punto real se encuentra la operación y cuál es la planificación efectiva para hacerla posible, más allá de las intenciones expresadas hasta ahora.
Una Mesa Cívica para pensar los futuros usos de los terrenos
La Paeria activó en julio de 2024 la Mesa Cívica para impulsar el traslado del centro penitenciario, con la participación del tejido vecinal. Posteriormente, en febrero de 2025, este espacio se reunió de nuevo con representantes de Ciutat Jardí y de Joc de la Bola-Camp d’Esports para empezar a dibujar los usos futuros de los cerca de 30.000 metros cuadrados que ocupa ahora la cárcel.
En abril de 2025, el conseller de Justicia, Ramon Espadaler, explicó que el Govern iniciaba el estudio del traslado. En ese mismo momento, el alcalde, Fèlix Larrosa, sostenía que el proceso "no tenía marcha atrás". Sin embargo, más de un año después, no se ha hecho público ningún emplazamiento concreto ni tampoco ningún calendario de ejecución del nuevo equipamiento.
ERC reclama pasar de los anuncios a las decisiones
La portavoz republicana en la Paeria, Jordina Freixanet, ha criticado que la ciudad siga instalada en una fase preliminar a pesar del tiempo transcurrido. "Hace más de dos años que hablamos del traslado, hemos constituido una Mesa Cívica, hemos sentado a los vecinos a pensar qué queremos hacer con los terrenos, hemos oído decir que no hay marcha atrás e incluso lo hemos incorporado al dibujo del futuro POUM. Pero seguimos sin saber dónde irá la nueva cárcel, cuándo se tomará la decisión y qué calendario tenemos. Lleida no puede vivir permanentemente en la fase del anuncio", ha afirmado Freixanet.
Para ERC, el debate ya forma parte del planeamiento urbanístico de la ciudad y, por lo tanto, debería ir acompañado de un compromiso real entre administraciones. La formación defiende que solo tendrá sentido si hay un acuerdo efectivo con la Generalitat y una programación temporal que permita trabajar con garantías tanto la nueva ubicación como la transformación de los terrenos actuales.
El POUM y el futuro del espacio ocupado por la cárcel
El avance del nuevo POUM sitúa el traslado del centro penitenciario entre las principales operaciones de transformación urbana de Lleida. Además, el Pla d’Actuació Municipal prevé una Mesa Cívica específica para analizar tanto el movimiento de la cárcel como los posibles usos del emplazamiento actual.
ERC sostiene que esta planificación solo será útil si la Generalitat y el Ayuntamiento concretan los plazos y los mecanismos de trabajo. "No podemos planificar qué haremos el día después en el solar de la cárcel si no sabemos cuándo llegará ese día después. La participación de los vecinos es imprescindible, pero también lo es que las administraciones hagan su trabajo y conviertan el consenso sobre el traslado en decisiones concretas", ha remarcado Freixanet.
Inversiones en el centro actual, pero sin cerrar el debate de fondo
El Centre Penitenciari Ponent combina un edificio original de 1954 con una ampliación de 1984 y es uno de los equipamientos penitenciarios más veteranos de Cataluña. Durante 2025 y 2026, el Govern ha mantenido las inversiones para modernizar la instalación, con más de 13 millones de euros anunciados para diversas actuaciones, entre las que destaca la renovación integral de la cocina.
Desde ERC consideran estas mejoras necesarias para garantizar unas condiciones correctas tanto para las personas internas como para los profesionales, pero alertan de que no pueden convertirse en una vía para aplazar indefinidamente la decisión principal. "Una cosa no excluye la otra. Mientras la cárcel siga funcionando se debe invertir todo lo necesario para que internos y trabajadores tengan unas condiciones dignas. Pero reformar aquello que es urgente no puede servir para ir aplazando una decisión estratégica que la ciudad lleva años esperando", ha afirmado Freixanet.
Una operación urbana para Ciutat Jardí y Joc de la Bola
La portavoz republicana también ha remarcado que el traslado permitiría recuperar una pieza urbana estratégica entre Ciutat Jardí y Joc de la Bola, con la posibilidad de incorporar nuevos usos residenciales, zonas verdes y equipamientos que conecten mejor esta área de la ciudad.
"Aquí hay dos decisiones de ciudad que deben avanzar a la vez: construir un centro penitenciario adaptado al siglo XXI y recuperar para Lleida un espacio hoy ocupado por una infraestructura que la ciudad ha acabado rodeando. El consenso existe. Lo que falta es pasar de las palabras al calendario", ha concluido Freixanet.
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