Añadir La Ciutat como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad
El grupo municipal de ERC en la Paeria quiere que Lleida recupere el impulso del Pacto del Tiempo y vuelva a situar las políticas del tiempo entre las prioridades municipales, vinculándolas a un modelo de ciudad compacta, con servicios de proximidad y que permita reducir el tiempo que la ciudadanía debe dedicar a los desplazamientos cotidianos.
La concejala republicana Anna Costa ha participado este viernes en Barcelona en el IV Encuentro de la Red Catalana por el Derecho al Tiempo, celebrado de 10 a 14 horas en el Distrito Administrativo de la Generalitat. El encuentro llega este año a la cuarta edición y reúne a administraciones, empresas, sindicatos, universidades y entidades para compartir experiencias y avanzar en la transformación de la organización social del tiempo.
“Queremos que Lleida vuelva a ser la ciudad del Pacto del Tiempo. No hablamos solo de conciliar mejor el trabajo y la vida personal, sino de reconocer que disponer de tiempo también es una cuestión de derechos y de igualdad. No todo el mundo tiene las mismas posibilidades de descansar, cuidar, formarse o participar en la vida de la ciudad”, ha afirmado Costa.
El tiempo también genera desigualdades
ERC defiende que las políticas del tiempo deben superar la idea de que la conciliación depende únicamente de la capacidad individual de organizarse. Para los republicanos, hay que actuar también sobre los servicios públicos, los horarios, la movilidad, la distribución de los cuidados y la proximidad de los equipamientos.
“No podemos decir a las personas que se organicen mejor y ya está. Si una mujer asume mayoritariamente los cuidados, si un trabajador necesita una hora para llegar al trabajo o si los horarios de los servicios no encajan con la vida cotidiana, tenemos un problema colectivo que también requiere políticas públicas”, ha señalado Costa.
En este sentido, la concejala considera que una de las cuestiones centrales es cómo conseguir que el derecho al tiempo deje de quedar reducido a un discurso sobre conciliación y se convierta en una política municipal capaz de reducir desigualdades, especialmente entre las mujeres y las personas que asumen las tareas de cuidado.
Medir el tiempo para medir también la calidad de vida
ERC plantea que Lleida incorpore progresivamente la perspectiva del tiempo a la hora de evaluar las políticas municipales. Esto implica mirar no solo los horarios laborales, sino también cuánto tiempo necesita una persona para acceder a los servicios públicos, llegar al trabajo, comprar, llevar a los niños a la escuela, cuidar a una persona mayor, hacer deporte o participar en una entidad.
“Una ciudad que garantiza el derecho al tiempo no se mide solo por las horas que trabajamos. También se debe preguntar cuánto tardamos en llegar a los servicios, si tenemos comercio cerca, si el transporte nos facilita la vida o nos la complica y si podemos participar de la vida comunitaria sin convertir cada actividad en una carrera contra el reloj”, ha explicado Costa.
Esta mirada, según ERC, conecta directamente con el modelo de ciudad de los 15 minutos que defiende el grupo republicano: una ciudad compacta y cohesionada, donde los servicios esenciales, los equipamientos, el comercio y los espacios de vida cotidiana sean accesibles en distancias cortas y sin obligar a la ciudadanía a invertir una parte excesiva del día en desplazamientos.
“La ciudad de los 15 minutos no es solo una cuestión urbanística. También es una política del tiempo. Tener la escuela, el CAP, el comercio, los equipamientos o los espacios de ocio cerca significa recuperar horas para la vida”, ha remarcado Costa.
Recuperar el Pacto del Tiempo de Lleida
Lleida ya había desarrollado un proceso propio en torno al Pacto del Tiempo. En 2021 se constituyó un grupo motor formado por representantes institucionales, sociales, empresariales y universitarios, con el objetivo de asesorar al gobierno municipal sobre políticas que incidieran en la organización y los usos del tiempo. Anna Costa formó parte como coordinadora externa.
ERC ya propuso en 2025 recuperar esta línea de trabajo y crear unos Premios del Pacto del Tiempo para reconocer empresas, comercios, entidades y profesionales con buenas prácticas en conciliación, organización de los horarios y bienestar laboral.
Ahora, los republicanos plantean dar un paso más y reactivar el Pacto del Tiempo, recuperar los agentes que habían participado y actualizar sus objetivos incorporando cuestiones como la corresponsabilidad en los cuidados, los horarios de los equipamientos y servicios, la movilidad, el comercio de proximidad y la planificación urbana.
“Lleida ya había comenzado este camino y no es necesario volver a empezar de cero. Hay que recuperar aquel trabajo, actualizarlo y convertirlo en medidas concretas. Hablar del derecho al tiempo es hablar de cómo vivimos la ciudad y de cuánta vida nos queda después de cumplir todas nuestras obligaciones”, ha concluido Costa.
Esta versión, para mí, tiene más sustancia política: el encuentro de Barcelona es el gancho, pero el titular real pasa a ser Pacto del Tiempo + ciudad de los 15 minutos + reducción de desigualdades. Y Anna queda muy bien situada porque, además, tiene antecedente directo en el proyecto de Lleida.