El Grupo Municipal de Esquerra Republicana en la Paeria de Lleida presentará en el Pleno municipal del 26 de junio una moción para reforzar la protección del catalán en la Franja de Ponent, defender la unidad de la lengua e impulsar una relación estable de cooperación cultural, educativa y lingüística entre Lleida y los municipios franjolinos.
La propuesta parte del reconocimiento del catalán como lengua propia, histórica y patrimonial de la Franja, hablada de manera ininterrumpida durante siglos en comarcas como la Ribagorza, la Litera, el Bajo Cinca y el Matarraña.
La portavoz republicana, Jordina Freixanet, ha defendido que la Franja no es una realidad lejana ni ajena a Lleida, sino una parte inseparable de su espacio cultural, económico y humano. También ha remarcado que comparten lengua, familias, comercio, servicios, estudios y medios de comunicación, una realidad cotidiana que, según ha dicho, ninguna frontera administrativa ha podido romper.
Freixanet ha subrayado que la moción no tiene solo un carácter simbólico, sino que plantea medidas concretas para que la Paeria incorpore la realidad de la Franja en las políticas municipales de lengua, cultura, educación y juventud.
Entre los acuerdos, ERC propone la creación de un programa estable de cooperación con municipios, centros educativos, bibliotecas, entidades culturales, medios de comunicación y la Universitat de Lleida. Este programa incluiría intercambios, jornadas, exposiciones, actividades literarias y proyectos dirigidos a los jóvenes, así como la participación de entidades franjolinas en la programación cultural de la ciudad.
Lleida ejerce de capital natural para una parte importante de la población de la Franja, según Freixanet, que defiende la necesidad de convertir esta relación cotidiana en una política estable de conexión y cooperación entre territorios que comparten lengua y cultura.
La moción también reafirma la unidad de la lengua catalana, con respeto por sus variedades territoriales, y rechaza los intentos de fragmentación terminológica. Asimismo, recuerda que el catalán continúa sin ser oficial en Aragón, hecho que limita los derechos lingüísticos de sus hablantes en ámbitos como la educación, la administración, los servicios públicos, la cultura y los medios de comunicación.
Freixanet ha advertido que una lengua no sobrevive solo porque se hable dentro de casa, sino que necesita escuela, cultura, administración, medios y espacios de prestigio para que los niños y jóvenes la perciban también como una lengua de presente y de futuro.
El texto también rechaza que exista ninguna imposición del catalán en la Franja y defiende que se trata de una lengua histórica y propia del territorio, mientras que el problema real es la falta de reconocimiento, recursos y garantías de uso.
Finalmente, la moción insta a las instituciones a reconocer explícitamente el catalán y el aragonés por su nombre, garantizar los derechos lingüísticos de los hablantes y reforzar programas educativos y culturales como el Programa Jesús Moncada. También reclama apoyo para entidades culturales de la Franja y la preservación del legado de autores como Jesús Moncada, Desideri Lombarte, Mercè Ibarz, Hèctor Moret y Francesc Serés.
Además, pide al Gobierno español el cumplimiento de la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias y a la Generalitat que intensifique la cooperación con la Franja y con el resto de territorios de los Països Catalans.
La iniciativa concluye que defender el catalán en la Franja es defender los derechos de las personas que lo hablan y reconocer una realidad compartida con Lleida, que aspira a consolidarse como capital de Ponent y punto de encuentro de una comunidad lingüística común.