El grupo municipal de Esquerra Republicana en la Paeria ha cargado con dureza contra el gobierno municipal por la supresión y restricción de plazas de aparcamiento en la plaza de la Sardana, la plaza del Depósito y la calle Veguer de Carcassona, y ha denunciado “improvisación, falta de planificación y desconocimiento de la realidad de los vecinos y trabajadores del Centro Histórico”.
Según la información facilitada a la Comisión Informativa de Seguridad, Movilidad, Convivencia y Civismo, la Paeria prevé restringir el acceso a la plaza de la Sardana con un sistema de control y eliminar o transformar una setentena de plazas de aparcamiento en diversos puntos de la zona, sin haber acreditado previamente alternativas suficientes.
La portavoz de ERC, Jordina Freixanet, ha sido contundente: “estamos ante una decisión que afecta directamente la movilidad cotidiana de mucha gente y que se ha tomado sin los deberes hechos”. Freixanet ha denunciado que “el gobierno pretende aplicar restricciones importantes sin haber hecho ningún estudio serio sobre el impacto real ni sobre la capacidad de absorción de las alternativas propuestas”.
Decisiones sin estudios ni garantías
En este sentido, ERC critica que la única alternativa planteada, como es el aparcamiento de los Campos Elíseos, no ha sido analizada con rigor. “No saben si hay suficiente capacidad, no saben qué perfil de usuarios aparca ni cómo afectará a los trabajadores que dependen del vehículo privado”, ha remarcado Freixanet, que ha advertido que “esto no es planificar, es improvisar”.
Por su parte, el concejal Juanjo Falcó ha puesto el foco en la falta de coherencia de las medidas: “no se puede hablar de movilidad sostenible mientras se toman decisiones sin garantizar alternativas reales”. Falcó ha afirmado que “si se quiere transformar el espacio público, hay que hacerlo con rigor, con datos y con soluciones, no trasladando el problema de una calle a otra”.
Los republicanos alertan que la eliminación de plazas en la plaza del Depósito y en la calle Veguer de Carcasona, sumada a las restricciones en la plaza de la Sardana, “puede generar un efecto muy negativo sobre la vida cotidiana del barrio y sobre la actividad económica”.
Freixanet ha concluido que “no se pueden tomar decisiones de este alcance sin escuchar al territorio y sin garantizar alternativas suficientes”, y ha exigido al gobierno municipal que “detenga estas medidas y las replantee con criterio, con transparencia y con voluntad de consenso”.