La portavoz del Grupo Municipal de ERC en la Paeria, Jordina Freixanet, ha defendido durante el Pleno sobre el estado de la ciudad un modelo de Lleida que aproveche las ventajas de ser una ciudad mediana para garantizar proximidad, barrios con identidad, servicios accesibles y una mejor calidad de vida.
Freixanet ha contraPuesto esta propuesta al modelo del gobierno de Fèlix Larrosa, que según ha criticado está centrado en el crecimiento demográfico y en grandes equipamientos, sin haber resuelto todavía necesidades cotidianas como el acceso a la vivienda, el transporte público, la limpieza o el mantenimiento de los barrios.
“Ser una ciudad mediana no es un defecto que debamos corregir, sino una oportunidad que debemos saber aprovechar”, ha afirmado.
“Lleida no necesita perder su esencia para ser más importante. Necesita ser mejor a partir de lo que ya es y poner la calidad de vida en el centro de todas las decisiones”.
La portavoz republicana ha defendido una ciudad ambiciosa, pero con una ambición medida por los resultados que recibe la ciudadanía y no solo por la dimensión de los anuncios. “La ciudad no es solo aquello que aparece en una rueda de prensa”, ha remarcado, sino la capacidad de poder llegar al trabajo o al instituto con un autobús que funcione, caminar por aceras seguras y vivir en barrios limpios, cuidados y con servicios.
En este sentido, Freixanet ha situado la vivienda como el principal reto de futuro. Ha advertido que sin vivienda asequible no hay proyecto de vida: “Los jóvenes se marchan, las familias tienen dificultades para llegar a fin de mes y la ciudad pierde talento y futuro”.
ERC también ha propuesto transformar el transporte público en una alternativa real al vehículo privado, con una red adaptada a los barrios, centros educativos, polígonos y la Horta. Freixanet ha reclamado que las decisiones sobre el nuevo servicio de bus se tomen con transparencia, participación y planificación realista.
Además, ha defendido un plan sostenido de mantenimiento del espacio público, con actuaciones en las calles, plazas, aceras, zonas de juego, arbolado e iluminación, recordando que “los barrios no pueden continuar esperando grandes proyectos futuros mientras las necesidades cotidianas se acumulan”.
También ha puesto el foco en la defensa del comercio de proximidad, que considera esencial para la vida de los barrios: “Cuando cierra una tienda no solo se pierde una persiana, sino servicio, actividad, seguridad y comunidad”.
A pesar de las críticas, Freixanet ha querido centrar el debate en una alternativa constructiva basada en escuchar, compartir información e implicar a las entidades y los barrios en las decisiones municipales.
Ha destacado que Lleida tiene “energía, talento, entidades comprometidas y barrios vivos”, y que la responsabilidad del Ayuntamiento es acompañar este potencial.
Finalmente, ha afirmado que ERC está preparada para liderar una nueva etapa a partir de mayo de 2027, con una propuesta basada en la experiencia de gobierno y la fiscalización del mandato actual.
“Queremos una Lleida que no pierda el alma intentando parecer otra”, ha concluido. “La grandeza de una ciudad no se mide solo por los grandes proyectos, sino por la vida cotidiana que hace posible para la mayoría”.
