El Ayuntamiento de Tàrrega ha aprobado hoy de forma definitiva el presupuesto municipal del ejercicio 2022 después de que el Pleno haya resuelto en sesión extraordinaria las diversas alegaciones presentadas. En este sentido, se han estimado dos alegaciones del grupo Junts per Tàrrega (oposición) referentes al aumento de partidas destinadas a la renovación del alumbrado público y la instalación de placas solares en equipamientos municipales con el objetivo de favorecer la sostenibilidad y la eficiencia energética.
En concreto, se destinarán un total de 250.000 euros a la instalación de sistemas de energías renovables en edificios municipales y otros 250.000 euros a la modernización de luminarias en la vía pública. También se han consignado 250.000 euros para la mejora de la accesibilidad en equipamientos municipales. El incremento de gasto se financiará mediante las subvenciones Next Generation y un préstamo.
Por otra parte, se han desestimado en su totalidad las alegaciones presentadas por la Federación de Asociaciones de Vecinos de Tàrrega (FAVT). En la misma votación se ha incluido una modificación de presupuesto de Servicios Municipales para destinar 10.000 euros de la partida de mobiliario a la instalación de jaulas para perros considerados peligrosos en la perrera de la Protectora de Animales. ERC, CUP y PSC (Equipo de Gobierno) han votado a favor y Junts per Tàrrega, en contra.
Cabe decir que se ha producido un empate de votos (7 a favor y 7 en contra) y que, finalmente, las propuestas han prosperado mediante el voto de calidad de la alcaldesa. Superado este trámite, ha quedado aprobado de forma definitiva el presupuesto municipal del ejercicio 2022, que ascenderá finalmente a 20.037.491 euros. Esto supone un aumento del 12,5% en relación a las cuentas del año pasado. En términos consolidados, el presupuesto 2022 se sitúa en 20.997.747 euros.
El segundo (y último) punto del orden del día ha sido la aprobación de una modificación del Plan de Ordenación Urbanística Municipal (POUM) para desarrollar el sector urbanístico SUD-16, que acogerá el futuro polígono industrial Boscarró Nord. El Incasòl, impulsor del polígono, y el Ayuntamiento de Tàrrega quieren dar respuesta así a la demanda creciente de suelo industrial en el municipio. Para agilizar su desarrollo, se delimitarán parcelas más grandes reduciendo así la construcción de viales y los costes de urbanización. Al mismo tiempo, se excluyen del desarrollo del SUD-16 los terrenos adyacentes donde se tenía que hacer una depuradora dentro del ámbito de la Red Natura 2000. Se prevé que la nueva actividad industrial generada en el SUD-16 podrá ser asumida por la actual depuradora. La propuesta ha recibido luz verde por unanimidad.