El Museo Tàrrega Urgell ultima esta semana las tareas de excavación de los bajos de la casa situada en el número 15 de la calle del Estudio de la capital del Urgell incluidas en el proyecto de rehabilitación de este inmueble. Las obras que se realizan en la casa del médico y filósofo judío targarí Avraham Xalom han permitido dejar a la vista buena parte de la estructura gótica de la entrada de este edificio situado en el corazón del call targarí para recuperar su aspecto original. Según ha explicado el director técnico del Museo, Oriol Saula, "la actuación arqueológica que llevamos a cabo nos debe permitir averiguar a partir de qué nivel se construyó la casa y cuál era el pavimento en los siglos XIV y XV cuando el edificio formaba parte del call de Tàrrega". "Las excavaciones testimonian la transformación que sufrió el inmueble en las reformas del siglo XVIII, que modificaron la estructura de la planta baja", afirma Saula.
De la misma manera, los trabajos han servido para corroborar la afectación de la riada de 1874 en las viviendas de la zona, muchas de las cuales fueron destruidas. "En la parte posterior del inmueble, reformada para habilitar una bodega y un establo, hemos recuperado elementos y cerámicas que datan de finales del siglo XIX, cuando la rubinada de Santa Tecla anegó buena parte de los bajos de la casa", explica Saula. Asimismo, el responsable del Museo apunta que por debajo de los lodos de la avenida de 1874 han encontrado restos de inundaciones anteriores a la época medieval que demuestran que esta zona ya había sido habitada. Arqueólogos de la empresa Iltirta Arqueologia llevan a cabo las tareas de excavación bajo la supervisión de los técnicos del Museo.
Proyecto de restauración de la Casa del Call
Las obras de adecuación del edificio, que se convertirá en la futura Casa del Call de Tàrrega, arrancaron el pasado mes de diciembre. El inmueble conserva intacta buena parte de su estructura de origen medieval y es, por tanto, un elemento patrimonial de gran interés histórico-arqueológico que la capital del Urgell quiere rehabilitar y abrir al público. Este nuevo atractivo turístico y cultural se integrará como centro de interpretación dentro del proyecto museográfico 'Tragedia en el Call - Tàrrega 1348', cuyo eje es la sala permanente del Museo Tàrrega Urgell dedicada a la aljama judía de Tàrrega y al asalto al call de 1348, dentro del marco de la llegada de la peste negra a la villa.
La casa, que se encontraba deshabitada desde hacía unos cien años, fue adquirida en 2016 por el Ayuntamiento de Tàrrega ya que ejemplifica las características que tenían buena parte de las viviendas del call en los siglos XIV y XV. Por lo tanto, los visitantes que recorran las estancias podrán ver y sentir cómo era la vida de una familia judía medieval. Esta actuación, enmarcada dentro del proyecto Paisajes de Ponent, cuenta con un presupuesto de 108.927 euros y está cofinanciada con fondos FEDER de la Unión Europea, la Diputación de Lleida y el Ayuntamiento de Tàrrega.
Cabe destacar que la intervención debe ser respetuosa con la identidad del edificio. Esto implica realizar acciones orientadas a potenciar el aspecto medieval de la planta baja del edificio, por lo que se debe mantener el actual acceso y conservar las escaleras que llevan al primer y al segundo piso. En cuanto al primer piso, se mantendrá la compartimentación que se ha conservado hasta la actualidad, aunque pueda estar modificada parcialmente entre los siglos XVI y XVIII. También se conservarán los elementos originarios del siglo XVII y XVIII de la sala principal del primer piso, que son la chimenea y la pila de piedra para lavar los platos y los fogones de piedra.
La calle Estudi es considerada la calle central del call y donde vivía la mayor parte de la comunidad judía de Tàrrega. Según la investigación realizada a partir de los Libros de Estimas de 1501, la casa objeto de museización fue habitada por Avraham Xalom, médico y filósofo judío targarí y considerando el último gran filósofo judío catalán. Últimamente, la casa pertenecía a la familia Minguell. Gracias a su buena predisposición, el consistorio la adquirió por su interés cultural.
