El Museo de la Noguera presenta 'Geometría de un taquímetro'

14 de marzo de 2022 a las 19:00h

El Museo de la Noguera inaugurará el próximo viernes 18 de marzo a partir de las ocho de la noche "Geometría de un taquímetro", una muestra del pintor balaguerí Josep Maria Llobet que se presenta a título póstumo tres años después de su muerte.

Una decena de obras configuran esta exposición que el autor pensó como un homenaje a su trayectoria pictórica y profesional como arquitecto técnico. En este sentido, el relato pictórico que se podrá ver sirve para reconocer también la figura de Pepito Portella, primo de Llobet y su primer referente en las praxis del oficio y en cuestiones artísticas y conocido en la ciudad por ser el aparejador municipal durante más de tres décadas. La muestra arranca justamente con una obra pintada en honor suyo, que es la puerta de entrada a la exploración del taquímetro, el instrumento de cálculo y medida usado por los arquitectos técnicos y que Llobet hizo funcionar durante buena parte de su vida laboral.

Las pinturas al óleo que se ven permiten descubrir múltiples puntos de vista de la máquina a través de un proceso de progresiva deconstrucción. Las piezas figurativas protagonizan la primera parte de la exposición y dan paso a unas obras en las que los volúmenes geométricos y lineales van ganando relevancia. El visitante podrá ver también varios bocetos de las pinturas, unos trabajos preliminares donde se ve una ingente tarea de cálculos que el autor abordó para ordenar las proporciones de todos los prismas y esferas que aparecen en las telas expuestas. La muestra es comisariada por Àlvar Llobet y diseñada por Ramon Maials y se podrá ver hasta el próximo 24 de abril.

Josep Maria Llobet (Balaguer, 1952-2019) fue un arquitecto técnico y pintor que llevó su obra por toda Cataluña en exposiciones individuales y colectivas desde el año 1976. Incansable creador, exploró varios estilos y técnicas y basó parte de su trayectoria al tratar temáticas de la cotidianidad y de denuncia social. También entró en el terreno del diseño gráfico y de la ilustración de cuentos, y se vinculó durante décadas al mundo cultural balaguerí con numerosos montajes teatrales.