El Encuentro de Campaneros de Os de Balaguer ha dedicado el toque de campanas especial de su 34ª edición a hacer un toque de atención a aquellos que quieren tocar la lengua y la escuela catalana, en una jornada que ha sido presidida por el presidente de la Diputación de Lleida, que ha mostrado su apoyo a la lectura del Manifiesto a favor del catalán por parte de la alcaldesa de Os, Estefania Rufach.
Joan Talarn ha llegado al Ayuntamiento, donde ha sido recibido por Estefania Rufach y el resto de la corporación municipal, y por Meritxell Serret, diputada en el Parlamento de Cataluña. Allí el presidente y Meritxell Serret han firmado en el Libro de Honor del consistorio, en un acto que ha dado paso al toque especial de Os de Balaguer, que cada año se hace por una causa que se cree justa y que este año se ha dedicado a aquellos que quieren tocar la lengua y la escuela catalanas, motivo por el cual se ha acompañado de la lectura del Manifiesto a favor del catalán a cargo de jóvenes del pueblo. Al terminar, han hecho una visita a la feria y han disfrutado de la práctica de Toque de Campanas.
Según el Manifiesto, las campanas fueron "el primer gran medio de comunicación masiva del que nos dotamos los pueblos" para comunicarnos las horas, las alertas, las buenas noticias y, si era necesario, prepararse para la defensa. "Desgraciadamente, el aparato represor del Estado, en sus múltiples formas togadas, nos obliga hoy a reafirmar nuestro compromiso" con la lengua y el modelo de escuela catalana, y a hacerlo "con el lenguaje universal de las campanas, que nos llaman a defender que en el caso del catalán, la lengua, es la patria".
"La realidad nos recuerda –prosigue el Manifiesto– que aquello que democráticamente habíamos ganado, y que es elogiado en Europa como modelo educativo de respeto a todas las lenguas que se hablan en un territorio, no está libre de las agresiones de los intransigentes", un hecho que queda corroborado por diferentes sentencias y otras acciones "todas ellas encaminadas a forzar la supremacía de la lengua española y la ruptura de la unidad lingüística, histórica y cultural de los Países Catalanes".
El Manifiesto también ha denunciado que, "en estas alturas de siglo XXI, es inconcebible el grado de persecución al que está llegando una lengua minorizada como la nuestra en una Europa que se presenta como paradigma de la defensa de los derechos de las personas y de los pueblos, y que en 1992 creó la Carta Europea de Lenguas Regionales y Minoritarias precisamente para evitar lo que está pasando con tanta alegría en España con el catalán, el occitano, el aragonés, el vasco, el asturiano y el gallego". "Este nuevo ataque que vivimos contra la lengua y la inmersión lingüística es la particular manera del nacionalismo español de entender el mundo y de exteriorizar su ancestral y colectivo terraplanismo nacionalista español", ha añadido.
Una situación que exige soluciones que deben ir más allá de "las interpretaciones capciosas de la judicatura española", y que deberían pasar, por ejemplo, por la intervención del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, porque "los derechos lingüísticos son una parte indisociable de los Derechos Humanos". "Y, si eso no funciona, porque el Estado Español es un gran especialista en desdecirse de los compromisos internacionales, sólo faltará avanzar en la solución última y definitiva, que no es otra que la implementación de la independencia del Principado y la constitución de una República Catalana".
"Y a la espera de aquel toque de campanas que nos signifique como libres, hoy decimos a los represores: a quien nos quiera tocar la lengua, ¡nosotros le tocamos las campanas!", concluye el manifiesto.
Organizada por el Ayuntamiento de Os de Balaguer y la Cofradía de Campaneros de Cataluña, el Encuentro de Campaneros es toda una tradición desde que se puso en marcha esta cita en 1987 como un homenaje al campanero local. Desde entonces, cada último fin de semana de abril se lleva a cabo, en una iniciativa que es un homenaje a todos los campaneros y una reivindicación del oficio.
Este año, se han reunido unos cincuenta campaneros y campaneras de toda Cataluña. Los actos han incluido la feria de artesanía y alimentación de proximidad, con unas cuarenta paradas, y también ha habido actividades para los más pequeños en una programación que ha comenzado con el recibimiento a los campaneros y que ha seguido con un desayuno popular con chocolate deshecho y pan en la plaza de la Font, una demostración de toques de los del campanario, el toque especial de Os de Balaguer en la plaza de la Font a cargo de los campaneros/as locales, la Misa en honor a los campaneros y campaneras, y una comida popular en el Pabellón 1 de Octubre.