El edificio de cartón único en el mundo que resiste en el Pirineo: 110 años y ahora quiere renacer

El edificio, construido hace más de un siglo con cartón y madera para atender a los obreros de una central hidroeléctrica, se conserva con una nueva cubierta provisional de madera

06 de agosto de 2026 a las 08:44h
Jornada de portes obertes a la vall Fosca per veure la coberta de l'Hospital de cartró que ha de protegir l'edifici únic al món (1)

El hospital de cartón del Vall Fosca, en el Pallars Jussà, ha dado un paso clave para garantizar su supervivencia. El edificio, considerado una pieza arquitectónica única en el mundo, ha quedado protegido con una nueva cubierta provisional de madera que lo resguardará de la lluvia, la nieve y el viento mientras avanzan las tareas de restauración.

Construido hace 110 años para atender a los trabajadores que levantaban la central hidroeléctrica de Capdella, el inmueble sigue en pie a pesar de haber sido concebido como una construcción efímera. Está hecho principalmente de madera y cartón, unos materiales frágiles y poco habituales en un edificio que ha resistido más de un siglo a la intemperie del Pirineo.

 

Una restauración sin precedentes

La museóloga y gestora cultural Sigrid Remacha ha explicado que el edificio fue diseñado a principios del siglo XX por una empresa alemana pionera en arquitectura industrializada y prefabricados modulares. La construcción se fabricó íntegramente en Alemania, en las instalaciones de Christoph & Unmack, y se trasladó en paquetes hasta la colonia industrial de Capdella.

Su singularidad obliga ahora a plantear “una restauración sin precedentes”, ya que no hay referencias previas sobre cómo intervenir un edificio de estas características hecho de cartón. A pesar de su estado precario, el hospital mantiene las volumetrías originales, lo que refuerza su valor patrimonial y arquitectónico.

 

Una cubierta modular y desmontable

La nueva estructura de protección ha sido diseñada por el arquitecto Josep Bunyesc y sigue la misma filosofía que el edificio original: es prefabricada, modular, desmontable y pensada para ser transportada y montada in situ.

El principal reto técnico ha sido levantar una cubierta grande y alta con el mínimo número de puntos de apoyo y sin tocar directamente el hospital. Para conseguirlo, se ha construido una estructura ligera de madera, con pilares duplicados y tirantes metálicos preparados para resistir vientos fuertes y acumulaciones de nieve.

 

Del hospital de los obreros a futura pieza visitable

El edificio comenzó a funcionar como hospital para los obreros de la central hidroeléctrica en el año 1912. A partir de 1933 perdió esta función y se utilizó como cuartel de la Guardia Civil y como almacén.

El concejal de Cultura del Ayuntamiento de la Torre de Capdella, Agustí Hereu, ha destacado que la nueva cubierta no solo protege el monumento, sino que también crea un espacio adecuado para que trabajen los equipos de conservación y arqueología.

La voluntad del consistorio es que, una vez finalizada la restauración, el hospital de cartón pueda abrirse al público y acoger actividades culturales y académicas.

Este miércoles, los vecinos de la Vall Fosca han podido conocer el proyecto en una jornada de puertas abiertas organizada por el Ayuntamiento, que ha despertado el interés por una construcción que ya se ha convertido en un icono de la arquitectura industrial prefabricada.

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