Los docentes han vuelto a salir a la calle este miércoles en Lleida en una nueva jornada de huelga educativa en Cataluña, en un contexto de movilizaciones que se extienden desde hace semanas por todo el territorio. En la capital del Segrià, la protesta ha reunido a más de medio millar de personas —entre profesorado, maestros y alumnado— que han iniciado una marcha alrededor de las 9.30 h desde la Escola Oficial d’Idiomes y han avanzado hasta las Escoles Alba siguiendo la C-12.
La movilización se ha hecho en condiciones de calor intenso, con los participantes equipados con agua, gorras y paraguas para protegerse del sol, mientras se coreaban consignas en defensa de mejoras laborales y educativas. Según los sindicatos convocantes (USTEC, CGT, Professors de Secundària e Intersindical), el seguimiento de las huelgas y manifestaciones continúa siendo una señal de presión sobre el Departament d’Educació, que mantiene negociaciones abiertas pero sin acuerdo definitivo sobre las principales demandas.
Estas reivindicaciones se centran especialmente en la mejora de salarios, la reducción de ratios en las aulas y el aumento de recursos humanos y materiales para la educación pública. De hecho, fuentes sindicales insisten en que, aunque el Govern ha aceptado dialogar, las propuestas que se han puesto sobre la mesa todavía se consideran insuficientes para dar respuesta a la situación del sistema educativo.
En el contexto más amplio de Cataluña, estas movilizaciones forman parte de un ciclo de huelgas que ya ha incluido cortes de carreteras, concentraciones masivas en ciudades como Barcelona o Lleida y diferentes jornadas territoriales. En algunas manifestaciones recientes en Ponent se han llegado a reunir miles de personas, según los sindicatos.
En paralelo, el Departament d’Educació y los sindicatos continúan negociando posibles mejoras, especialmente en el ámbito económico y de condiciones laborales, mientras el conflicto se mantiene abierto y con nuevas acciones de protesta sobre la mesa.