El Cos d’Agents Rurals ha interpuesto un acta sancionadora contra una empresa dedicada a la fabricación de bebidas energéticas, Red Bull, después de ser detectada realizando un rodaje publicitario en el Espai d’Interès Natural de la Vall del Riu Llobregós, ubicado en el municipio de Oliola, en la comarca de la Noguera.
Según ha informado el cuerpo policial, durante el rodaje se desplegó tanto un globo aerostático como una avioneta con el objetivo de obtener imágenes promocionales. Los agentes constataron que ambas aeronaves volaban por debajo de los 300 metros, que es la altura mínima permitida dentro de este ámbito natural protegido. Además, se comprobó que se efectuó un aterrizaje dentro del perímetro, todo ello sin contar con la autorización requerida por el Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica.
Importancia ecológica y restricciones específicas
El espacio afectado forma parte de la Xarxa Natura 2000, reconocida por concentrar hábitats con un alto valor ambiental. Este territorio acoge diversas especies protegidas, entre las cuales destacan el sisón (Tetrax tetrax) y el águila perdicera (Aquila fasciata). Ambas aves están catalogadas como amenazadas y son especialmente sensibles a las alteraciones sonoras o visuales, sobre todo durante los meses invernales y el período previo a la cría.
Reacción institucional y normativa aplicable
Desde el Departamento de Interior y Seguridad Pública, se ha subrayado que cualquier sobrevuelo asociado a actividades deportivas o promocionales puede constituir una infracción grave cuando incumple las regulaciones establecidas para los espacios naturales protegidos o pone en riesgo especies vulnerables. En este sentido, los Agentes Rurales han insistido en que todas las actividades desarrolladas en entornos naturales —ya sean particulares o empresariales— deben respetar estrictamente la legislación ambiental vigente.
Preservación de los valores naturales como prioridad
El objetivo principal de estas normativas es garantizar la conservación de los ecosistemas y asegurar la protección de los animales más frágiles ante posibles molestias o impactos derivados de actividades humanas no reguladas. La intervención de los Agentes Rurales pone de relieve la necesidad de un control riguroso para evitar acciones que puedan comprometer estos valores ecológicos.