El Auditorio Municipal Enric Granados ha acogido este lunes el pistoletazo de salida de los Encuentros Culturales de Lleida 2026, un espacio que quiere situar la cultura en el centro del debate público. La concejala de Cultura, Pilar Bosch, ha destacado que la iniciativa busca reflexionar sobre el papel de la cultura en el siglo XXI como herramienta de transformación, cohesión y bienestar colectivo. En este sentido, ha subrayado que, en un momento de grandes cambios sociales y tecnológicos, la cultura es clave para entender el mundo, fomentar el pensamiento crítico y construir comunidad.
Esta segunda edición se organiza en tres grandes ejes —arte y salud, arte y espiritualidad y arte y ciencia— con el objetivo de abordar la cultura desde miradas diversas y conectadas con los retos contemporáneos. La primera sesión se ha centrado en el arte y la salud, poniendo en valor el potencial de las artes como herramienta de bienestar y transformación personal y colectiva, así como el papel de los equipamientos culturales como espacios de cuidado, prevención y calidad de vida.
La mesa redonda, moderada por Roser Sanjuan, ha contado con la participación de Albert Potrony, que ha presentado el proyecto Mortals; de Elisa González, impulsora de Crepitantes; y de Txell Bosch, que ha dado a conocer el proyecto AlimentAR-T, con la participación del Morera, Museo de Arte Moderno y Contemporáneo y la atención primaria de Lleida.
Las jornadas continuarán el martes 14 de abril con la sesión dedicada a el arte y la espiritualidad, que invita a reflexionar sobre la cohesión social y la sensibilidad comunitaria, y se cerrarán el miércoles 15 de abril con la sesión sobre arte y ciencia, centrada en nuevos lenguajes y formas de conocimiento.
Las sesiones son gratuitas y abiertas a toda la ciudadanía. Aunque se puede asistir sin inscripción previa, se recomienda registrarse para recibir la relatoría final con las conclusiones y aportaciones de los participantes. Los Encuentros Culturales, iniciados en 2025, recuperan simbólicamente el espíritu de los impulsados por Jaume Magre en los años 1980 y 1985, que contribuyeron a impulsar y articular el tejido cultural de Lleida.
