Los Mossos d'Esquadra y la Policía Local de Alcarràs (Segrià) han denunciado penalmente a cuatro hombres de entre 24 y 35 años por pescar siluros en el río Segre utilizando la técnica prohibida de descargas eléctricas.
Además, uno de ellos fue detenido por tres órdenes judiciales pendientes de detención. Al ser alertados por un testigo, mossos y policía local se desplazaron hasta la orilla del río y encontraron un vehículo y una furgoneta que circulaban a baja velocidad por un camino.
Los agentes los detuvieron y, al abrir la furgoneta, localizaron 25 siluros muertos, aparejos de pesca y material para realizar la pesca eléctrica, entre ellos dos baterías, dos inversores escondidos bajo los asientos y el cableado y las pinzas para aplicar las descargas.
Mientras identificaban a dos hombres que se encontraban en el lugar y revisaban todo el material encontrado, los agentes avistaron una barca hinchable ocupada por dos personas. Los agentes hicieron indicaciones a los navegantes para que se acercaran hasta la orilla y los identificaron.
Todo apuntaba a que estas personas se encontraban pescando siluros con la técnica prohibida de pesca eléctrica y la policía denunció penalmente a los cuatro individuos por un delito contra el medio ambiente al utilizar un método prohibido junto con el uso de embarcación no autorizada, pescar en horario inhábil y no tener la licencia ni los permisos.
Los Mossos recuerdan que el uso de medios destructivos y no selectivos para la pesca está tipificado como un delito contra la fauna, y que esta técnica es especialmente nociva porque atenta contra toda la biodiversidad del río. A pesar de que los siluros son una especie exótica invasora, y de que hay que sacrificarlo una vez pescados, el método de extracción prohibido prevalece sobre la naturaleza de la especie.
Los agentes decomisaron el bote inflable y todo el material empleado. Los peces, que en total pesaban 240 kilos, fueron destruidos y tratados como residuo orgánico compostable para evitar que lleguen a la cadena de consumo humano.
Además, resultó que a uno de ellos le constaban tres órdenes pendientes de detención del año 2021 de los juzgados de Zaragoza, por delitos contra la flora y fauna, contrabando de obras de arte y quebrantamiento de condena. Fue detenido para dar cumplimiento a estas órdenes y asegurar su paso a disposición judicial. El detenido pasó el martes a disposición judicial ante el juzgado de guardia de Lleida.