Los Bomberos de la Generalitat han dado por controlado esta madrugada de domingo el incendio agrícola y forestal declarado el sábado en el término municipal de Sanaüja, en la Segarra, que ha afectado aproximadamente 50 hectáreas.
A pesar de que el fuego ya se considera controlado, 15 dotaciones terrestres continúan trabajando en la zona para vigilar el perímetro, repasar los puntos calientes y evitar posibles reavivadas, especialmente con la entrada de la marinada durante las próximas horas.
El aviso del incendio se recibió el sábado a las 13:02 horas cerca de la Masia dels Flares, en el límite entre los municipios de Sanaüja y Biosca. En un primer momento, las llamas afectaron un pajar y un campo de cultivo, pero la situación se complicó rápidamente cuando el fuego se propagó hacia una zona forestal.
En el momento de máxima actividad, hasta 45 dotaciones de los Bomberos, nueve de ellas aéreas, participaron en las tareas de extinción. Poco antes de las 15:00 horas, el incendio llegó a la cresta de la Serra de les Valls, un punto clave que contribuyó a reducir su velocidad de propagación en sentido descendente.
El operativo también contó con la colaboración de agricultores de la zona, que movilizaron tractores para ayudar a contener las llamas. Además, efectivos del Grupo Especial de Prevención de Incendios Forestales (GEPIF) realizaron franjas y labraron varios campos para dificultar el avance del fuego.
Según datos del teléfono de emergencias 112, se recibieron una sesentena de llamadas relacionadas con este incendio. A pesar del alcance del episodio, la alcaldesa de Sanaüja, Maria Casoliva, ha destacado que no se ha registrado ninguna afectación a explotaciones ganaderas ni a masías de la zona.
Casoliva también ha alertado del estado de sequedad del terreno, un factor que ha favorecido la rápida propagación de las llamas. Las autoridades mantienen la vigilancia sobre la zona mientras continúan las tareas de control para garantizar que el incendio no se reactive.
