El juzgado de menores ha condenado al joven menor de edad denunciado por insultar y agredir a periodistas en el encierro de la UdL. Ha ordenado un año y medio de libertad vigilada "con instrucción formativo laboral" por un delito de coacciones y un delito leve de maltrato. El chico puede recurrir la sentencia a la Audiencia de Lleida. Está pendiente el juicio a otro joven, mayor de edad, por los mismos hechos. El suceso tuvo lugar el 2 de junio de 2016, después de la rueda de prensa de la Asamblea de Letras en la Universidad de Lleida (UdL), cuando algunos periodistas fueron hasta el despacho del rector para grabar imágenes de los disturbios que se iniciaron cuando miembros del Personal de Administración y Servicios (PAS) de la UdL entraron en el despacho ocupado para pedir a los encerrados que se marcharan. Según la denuncia efectuada por dos periodistas de TV3, algunos de los jóvenes les agredieron con golpes, empujones, insultos y amenazas, para echarlos. Intentaban impedir que los medios de comunicación entraran en el espacio que ocupaban desde hacía dos semanas, para protestar contra la presencia de la policía en el campus.
En las horas posteriores a los hechos se hicieron públicos varios vídeos de los disturbios, entre ellos el de las imágenes grabadas por la ACN, en el que se apreciaba cómo una de las personas que seguía con la ocupación y que no era estudiante de la UdL empujaba con fuerza a un fotógrafo (que acababa, además, rociado con una salsa) y cómo, la misma persona, increpaba a un cámara de televisión. Los periodistas denunciaron agresiones del menor ahora condenado y de este otro joven, que está pendiente de juicio ya que es mayor de edad. Los disturbios entre encerrados, miembros del PAS y periodistas, tuvieron lugar durante una rueda de prensa convocada por la Asamblea de Letras, un piso más arriba, para exponer los motivos por los cuales la mayoría de ellos abandonaban la ocupación. Ya en la rueda de prensa se hizo patente el desacuerdo entre los mismos estudiantes, divididos entre los que abandonaban la ocupación y los que seguían el encierro, junto con otros alumnos de la UdL y otras personas ajenas a la universidad. El encierro en el Rectorado se inició el 17 de mayo después de un enfrentamiento entre los Mossos d'Esquadra y los estudiantes que querían hacer un acto de protesta en la clase de la subdelegada del gobierno español en Lleida, Inma Manso, para protestar, entre otras cosas, por la gestión del gobierno español sobre los refugiados. El acto terminó con la detención de una alumna de Comunicación Audiovisual de 21 años. Después de días e intentos infructuosos de negociación entre los encerrados y los representantes de la UdL, se acordó seguir negociando a través de dos mediadores. Éstos, sin embargo, abandonaron la negociación el miércoles 1 de junio al considerar que no podían hacer más por el acuerdo. Los alumnos que seguían encerrados insistían en su petición de que se prohibiera la entrada de la policía en la universidad y el equipo directivo insistía en la libertad de cátedra. El encierro terminó cuando los Mossos entraron por la fuerza de madrugada en el despacho del rector. Los jóvenes que quedaban, sin embargo, ya se habían marchado y no encontraron a nadie dentro.
