El Ayuntamiento de Tàrrega ha cerrado provisionalmente este martes las piscinas municipales tras detectar la presencia de excrementos humanos en el agua de la piscina grande.
El incidente ha obligado a clausurar las instalaciones hasta el miércoles, cuando se prevé que ya hayan finalizado las tareas de limpieza y desinfección establecidas por el protocolo sanitario.
Llamada al civismo
En un comunicado difundido a través de las redes sociales, el consistorio ha hecho una llamada al civismo y la responsabilidad para evitar episodios de este tipo, que pueden suponer un riesgo para la salud pública.
El Ayuntamiento ha recordado la importancia de respetar las normas de uso de las piscinas y de garantizar unas condiciones adecuadas para todos los usuarios.
Antecedentes similares
Este no es el primer episodio de estas características en las piscinas municipales de Tàrrega. A mediados de agosto del año pasado, el consistorio decidió contratar agentes de seguridad privada después de que se registraran tres casos similares en solo una semana.
Con el cierre provisional de este martes, el Ayuntamiento quiere garantizar que el agua vuelva a estar en condiciones óptimas antes de permitir de nuevo el acceso de los bañistas.