El futuro Centre de Salut Mental Sant Lluís iniciará su actividad a comienzos del 2027, según las previsiones hechas públicas en el marco de una visita a las obras celebrada el 20 de febrero. El equipamiento, que se está construyendo en una parte del Seminari “La Immaculada” de la capital alturgellense, se plantea como una respuesta a la problemática de la salud mental en el territorio pirenaico y prevé una capacidad de atención de 97 personas.
La visita contó con la presencia del obispo de Urgell, Josep-Lluís Serrano, acompañado por las religiosas de la Fundación Hospitalarias, encabezadas por su presidenta, la hermana Luz Divina Sánchez Rodríguez. El centro será gestionado por la Fundación canónica de las Hermanas Hospitalarias Sant Boi.
El doctor Joan Orrit, director gerente de Benito Menni Hermanas Hospitalarias y uno de los responsables del proyecto, explicó que "lo que se quiere es normalizar a las personas en su vida en un régimen abierto, en el que las personas salgan libremente de la comunidad y participen de todas las actividades, también las espirituales que son muy importantes". En este sentido, desde la congregación señalan que el centro se concibe como un "proyecto de vida", ofreciendo a cada persona un itinerario para profundizar en su autonomía y "ganar así la máxima libertad y normalización social".
El equipamiento dispondrá de una superficie construida de 5.800 metros cuadrados y una urbanización exterior de 4.900 metros cuadrados, además de la inversión prevista en equipamientos y mobiliario. Los servicios incluirán hospitalización polivalente de adultos, hospitalización infantil y juvenil, un hogar residencia abierta y un espacio multidisciplinar llamado 'Àgora'.
Según se ha informado, los servicios complementarán la oferta existente en el ámbito de la salud mental mediante recursos de ingreso y comunitarios, tanto sanitarios como sociales, concertados con Andorra y Cataluña. El modelo propuesto apuesta por la integración en la comunidad y por evitar que las personas afectadas tengan que marcharse de su entorno habitual para recibir atención especializada.
Desde la Iglesia de Urgell se señala que el proyecto quiere situar a las personas más vulnerables "en el corazón del Seminario diocesano", convirtiéndolo en un espacio de diálogo abierto con la ciudad a través de sus espacios exteriores terapéuticos. También se prevé que el centro priorice la contratación de profesionales del territorio pirenaico, con el objetivo de generar empleo y dinamizar la economía local.
Con la previsión de apertura fijada para principios de 2027, el Centro de Salud Mental Sant Lluís se presenta como una de las principales infraestructuras sociosanitarias proyectadas en la zona en los próximos años.