Con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres, la concejala de Políticas Feministas de la Paeria de Lleida, Carme Valls, explica las actividades programadas en la ciudad y reflexiona sobre los retos que aún tiene la lucha feminista.
¿Cuántos actos se han programado en Lleida alrededor del 8M?
Este año tenemos 80 actos que han recogido de todas las entidades y al final de todo nos quedó uno fuera del librito que repartimos, que es un acto de Aureli, por lo tanto podemos decir que hay 81. Además, hay actos de todo tipo: actividades creativas, música, conciertos... Yo creo que hay un poco de todo. Desde la Facultad de Derecho, que hace algo más serio, a otros espacios que hacen actividades más culturales o para los más pequeños. Hemos invitado a todo el mundo a recoger este librito en Cultura o a entrar en la página web de la Paeria para ver cuáles son los actos que más les encajan.
¿Cuáles son algunos de los actos destacados?
Aparte de estos actos, hay un acto institucional el día 6 de marzo a las 12 del mediodía en la plaza 8 de Marzo, donde todas las instituciones muestran su apoyo a esta reivindicación de los derechos de las mujeres. El día 8 de marzo hacemos la lectura del manifiesto en el Teatro del Matadero, acompañado después de una obra que recomiendo de verdad a todo el mundo. Es un lujo poder verla y tiene un trasfondo reivindicativo, sobre todo muy en pie de mujeres y muy escondida durante muchos años. Este año también vamos de acuerdo con las Go Go Runners y haremos la Carrera de las Mujeres el día 15 de marzo. Es cierto que coincide con “Ponte la gorra”, pero el Ayuntamiento pondrá un autobús para que quien quiera pueda ir desde la finalización de la carrera hasta la Seu Vella para participar en este acto solidario. También hacemos otras actividades, como la proyección del film documental A un estiple de feminismo, de las Tawanda Rebels, que es un grupo de mujeres que desde el humor y la crítica reivindican el feminismo para que la gente más joven se pueda sentir identificada.
¿Cuál es el mensaje principal del 8M de este año?
Sabemos que los derechos de las mujeres son una lucha, que no están todos logrados y que aún queda mucho trabajo por hacer. La lucha feminista aún tiene retos pendientes y hay un poco de antifeminismo que dice: “Si sois las mujeres, si ya lo tenéis todo”. Afortunadamente hemos avanzado mucho, pero sigue habiendo espacios donde hay desigualdad. Tenemos que creer en la igualdad de oportunidades e ir más arriba en ámbitos como la tecnología o la industria, que son carreras del futuro y a las cuales nosotras, por alguna razón, no estamos accediendo.
Para conseguir esta igualdad, ¿es necesario implicar a toda la sociedad?
Nosotros no saldremos de esta lucha si no es con la complicidad de los hombres. Para conseguir que esta igualdad de la que tanto hablamos sea real y efectiva necesitamos que formen parte de ella. Desgraciadamente seguimos viendo cada día, día sí día no, que los hombres matan a las mujeres. No son las mujeres las que matan a los hombres, son los hombres los que matan a las mujeres. Cuando decimos que necesitamos a los hombres, los necesitamos justamente por eso, porque tienen que formar parte de esta lucha.
¿Cuáles iniciativas se impulsan desde el Ayuntamiento en este ámbito?
En el Ayuntamiento tenemos una campaña que se llama “Mil Ojos”. Lo que significa es que esta igualdad y hablar de estas agresiones —que pueden ser físicas, psicológicas o de lenguaje— sea una responsabilidad de todos. También hemos programado dispositivos en fiestas, los puntos lila y un autobús nocturno que también quiere luchar por esta seguridad. Ahora también estamos creando un nuevo dispositivo de Guardia Urbana especialista en estas violencias.
¿Cómo se quiere implicar a toda la ciudadanía en los actos del 8M?
Hay actividades para todos y nadie queda excluido. Hay caminatas, pedaladas, actividades culturales, historias de mujeres o espacios de debate. También es importante generar espacios seguros donde las mujeres puedan hablar y compartir experiencias. Hay muchas mujeres que han sido en algún momento de su vida maltratadas y a veces encontrar espacios para hablar con alguien es complicado. También hay muchas mujeres que viven en soledad y debemos ayudar para que esta soledad sea querida y no obligada. Generar estos espacios también forma parte de la obligación política y de la responsabilidad institucional.
