El cambio climático ya no es algo del futuro, sino que ya afecta el día a día en Lleida y Cataluña. Víctor Resco de Dios, investigador, coordinador de investigación en el Centro de Ciencia y Tecnología Forestal de Cataluña y profesor en la Universidad de Lleida, alerta que en Lleida el aumento de temperaturas y la variabilidad climática afectan a sectores clave como la agricultura, la salud y el turismo. “Los veranos cada vez más calurosos repercutirán en la salud pública y requerirán adaptaciones del sistema sanitario”, afirma. Para el turismo, el cambio climático puede transformar las actividades en el Pirineo y Prepirineo, mientras que la llanura agrícola deberá adaptarse a nuevas condiciones climáticas.
“El cambio climático que estamos viviendo es irreversible: hemos aumentado 1,5 °C respecto a la media preindustrial y no podemos revertir este aumento ahora mismo”, añade.
Aun así, explica, todavía se pueden tomar medidas: “Lo que sí podemos hacer es adaptarnos y mitigar los efectos: desde la gestión local hasta medidas individuales, como no comprar casas en zonas de inundación o prepararse ante incendios si vives cerca del bosque”. La adaptación, añade, depende de todas las escalas: ciudadanos, ayuntamientos, comunidades autónomas, Estado y Unión Europea.
En Lleida, el aumento de temperaturas y la variabilidad climática afectan a sectores clave: agricultura, salud y turismo. “Los veranos cada vez más calurosos repercutirán en la salud pública y requerirán adaptaciones del sistema sanitario”, afirma. Para el turismo, el cambio climático puede transformar las actividades en el Pirineo y Prepirineo, mientras que la llanura agrícola tendrá que adaptarse a nuevas condiciones climáticas.
Otro problema emergente son los incendios forestales, especialmente en el Prepirineo y Cataluña Central. Resco de Dios señala que la gestión forestal actual es insuficiente y que una visión conservacionista “Disney” incrementa el riesgo: “Aumenta la biomasa, incrementa el riesgo de incendios y hace que los costes de extinción sean mucho más altos que los de prevención”.
La disponibilidad de agua también se ve afectada, no por la poca lluvia, sino por el incremento de masa forestal no gestionada. “El aumento de bosques consume más agua y esto reduce las reservas tanto para la agricultura como para la sociedad”, explica. El cambio climático, además, incrementa la evaporación, agravando la escasez hídrica.
En cuanto a la percepción social, Resco de Dios advierte contra falsos mitos y soluciones aprendidas sin contexto: “No se trata solo de poner paneles solares o aerogeneradores en toda la plana de Lleida. La transición energética se debe hacer con sensatez, respetando la seguridad y la soberanía alimentaria”.
En el ámbito de investigación, el grupo del experto trabaja en la predicción y alerta de incendios extremos y en la comprensión del comportamiento de los fuegos actuales, más intensos y rápidos que nunca: “Son incendios que arden más por la noche y a mayor velocidad. Estamos intentando entender qué hay detrás de todo esto”.
Finalmente, ofrece recomendaciones para la ciudadanía: presionar a las autoridades para obtener mapas fiables de zonas inflamables y tomar responsabilidad individual: “Tenemos que aprender a protegernos. Cuando compramos una casa o vamos de vacaciones a un lugar, debemos conocer los riesgos y prepararnos, porque las autoridades muchas veces no nos avisarán”.