Asalta y abusa de chicas en los portal de su casa en Lleida

10 de marzo de 2022 a las 08:51h

Los Mossos d'Esquadra sitúan al acusado de asaltar y abusar de cinco chicas en portales y calles de Lleida, en 2019, en el lugar de los hechos por el coche, una huella dactilar y la ropa, y porque actuaba con el mismo modus operandi. Asaltaba a las jóvenes por detrás e intentaba agredirlas sexualmente, mayoritariamente a primera hora de la mañana y cuando estaban a punto de entrar a casa. Así lo ha explicado el responsable de la investigación en el juicio que ha comenzado este miércoles en la Audiencia de Lleida. Dos de las víctimas han declarado que el joven les hizo tocamientos y otra que intentó agarrarla mientras la amenazaba. El joven, de 28 años, ha negado todas las acusaciones. "Yo no me dedico a hacer estas cosas. No hago daño a nadie", ha dicho.

El joven fue arrestado el 9 de enero de 2020 y dos días después el juez ordenó su ingreso en prisión provisional. Cuando fue detenido, se le consideraba autor de un delito de agresión sexual y tres delitos de abusos sexuales cometidos en 2019, pero los Mossos llegaron a relacionarlo con 16 hechos cometidos entre 2015 y 2019 por la manera de actuar. La fiscalía lo acusa finalmente de un total de cinco.

La detención del joven fue el resultado de una investigación iniciada a raíz de una serie de asaltos a chicas de la ciudad de Lleida. El individuo atacaba a las chicas en la calle, hacía tocamientos violentos y, en algunos de los casos, aprovechaba que la víctima entraba a casa para abusar de ella en la entrada del edificio.

Es el caso de una niña de 12 años que fue agredida en el portal de su casa en el barrio de Balàfia en abril de 2019. La menor volvía de pasear al perro cuando fue abordada por un hombre, que la tiró violentamente al suelo e intentó bajarle los pantalones para hacerle tocamientos. La madre de la niña la auxilió después de escucharla gritar y el agresor huyó.

En esta ocasión, los Mossos encontraron una huella dactilar del acusado en la barandilla de la escalera. En dos casos más, los Mossos pudieron situar el coche que a veces conducía el acusado en las calles cercanas a los lugares donde se habían cometido los abusos y también encontraron ropa en casa del acusado que coincidía con la descripción hecha por las chicas.

La rapidez de los asaltos, el hecho de que agredía por la espalda y que se tapaba la cara dificultaron la investigación policial. A pesar de ello, los Mossos recopilaron indicios de las agresiones, muchas cometidas a primera hora de la mañana.

El 31 de mayo de 2019 se produjo otro asalto en el barrio de Pardinyes. En ese caso a una mujer de 30 años. "Salí a pasear al perro y al volver a casa, cuando llegué al portal, escuché unos pasos y me giré. Un chico me puso la mano en los genitales. Grité y se fue", ha explicado este miércoles en el juicio.

También ha declarado una chica que fue asaltada el 9 de diciembre de ese año, mientras iba al instituto. Tenía 16 años. "Sabía que un chico caminaba detrás de mí y de repente me gritó que tenía un buen culo y si quería que me lo reventara", ha explicado. "Me giré y le pregunté qué estaba diciendo. Entonces vino hacia mí y quiso agarrarme del brazo. Yo di un paso atrás, me dijo que era una estrecha y se fue". La misma chica ha explicado que se lo volvió a encontrar a finales de diciembre por la pasarela que cruza el río desde el Eix Comercial hasta el barrio de Cappont. Sacó el móvil y lo grabó. Él salió corriendo, asegura la chica, que entregó la imagen a los Mossos. "Estoy segura de que era la misma persona", ha dicho.

La fiscalía pide que se condene al joven a 18 años y 9 meses de prisión por cinco delitos sexuales. Concretamente a 8 y 6 años por dos delitos de agresión sexual, a 2 años por cada uno de 2 delitos de abusos sexuales y a 9 meses por otro abuso.

El juicio continuará mañana jueves aunque no se acabará entonces porque una de las víctimas ha pedido declarar más adelante por asuntos médicos y la Sala ha aceptado citarla en un máximo de un mes.