"Con muchas ganas". Así arranca el nuevo curso escolar en Lleida, tal como han asegurado padres, madres, maestros y alumnos de los institutos Samuel Gili i Gaya y Joan Oró. Los alumnos han llegado de manera escalonada, dependiendo del curso, desde las ocho y media de la mañana, y antes de entrar se les ha tomado la temperatura y se han puesto gel hidroalcohólico. En la entrada del centro y en el patio se han encontrado con carteles que delimitan el espacio para cada clase y las directoras les han explicado las normas de seguridad que deberán seguir cada día. Los alumnos deberán llevar siempre una mascarilla puesta y otra de recambio y en los lavabos se han puesto carteles para limitar su uso por curso.
Maestros, padres y madres tenían "muchas ganas" de que empezara el curso. Confían en que todo vaya bien y que no tengan que aislar a alumnos por contagios de covid-19. Sin embargo, son conscientes de que la posibilidad existe y desde los centros explican que este verano han estado formándose para poder dar clases a distancia en caso de confinamiento de algún grupo.
Para intentar evitar contagios, sin embargo, cada día se tomará la temperatura a los alumnos en la entrada y si alguno marca 37,5 grados o más, se le enviará a casa. Los institutos también han colocado dispensadores de gel hidroalcohólico por todo el centro y han marcado en el suelo los recorridos que deben seguir los alumnos y la distancia que deben mantener entre ellos.
En el instituto Samuel Gili i Gaya también han puesto carteles en la entrada de los lavabos para delimitar el uso de cada uno a un grupo en concreto y así evitar el uso generalizado de los espacios comunes lo máximo posible. Si quieren comprar algo en la cafetería del centro, deberán respetar la señalización para hacer la cola, entrar por una puerta y salir por otra y no podrán consumir lo que compren en el interior.
También en el patio deberán mantener las distancias. Los institutos Samuel Gili i Gaya, Joan Oró y Màrius Torres comparten patio y por tanto se ha dividido el espacio en tres zonas, una para cada instituto. En cada zona, además, se han colocado carteles para delimitar el espacio por clase. En el patio, los alumnos saldrán también escalonadamente cada 10 minutos.
Ni en el Gili i Gaya ni en el Joan Oró tienen constancia de que haya alguna familia que haya optado por no llevar a los niños a clase. "Al contrario. Tenían y teníamos muchas ganas de empezar el curso y hemos explicado los protocolos a las familias, que nos han mostrado su confianza", ha explicado la directora del instituto Gili i Gaya, Marina Castellà.
Datos de inicio de curso en Lleida El curso escolar ha arrancado este lunes en la demarcación de Lleida con 55.934 alumnos, 1.275 menos que el año pasado. Lo hace también con 141 profesores de baja a causa de la covid-19. Aunque Educación ya dijo la semana pasada que ha cubierto estas bajas y además ha impulsado 314 plazas de profesores de nueva creación, en los centros no han notado demasiado estos refuerzos ya que en la práctica supone contar con uno o dos maestros más.
En cuanto a las ratios de los grupos escolares, la mayoría de centros educativos tienen clases con entre 14 y 17 alumnos. Sin embargo, en uno de cada cuatro centros tienen grupos por encima de 20 alumnos. En estos casos, se están tomando medidas para hacer desdoblamientos y se ha pedido a las escuelas habilitar espacios disponibles. En el caso de los institutos Joan Oró y Samuel Gili i Gaya de Lleida, han conseguido bajar de unos 30 a unos 25 los alumnos por clase y han separado las mesas. También han habilitado el aula de informática para poder acoger a alumnos de bachillerato.
También hay 483 docentes vulnerables que necesitan alguna medida de protección para poder evitar contagios. De estos, 277 han podido incorporarse al puesto de trabajo con los alumnos y llevan mascarillas FP2. A 206 se les ha adaptado el puesto de trabajo en el mismo centro para poder dar las clases a distancia y a otros se les ha concedido la baja porque no era posible garantizar su seguridad debido a su alto índice de vulnerabilidad.
Entre los profesores que no han podido empezar el curso se encuentran los 8 del Instituto Joan XXIII de Lleida que estuvieron en contacto con otro profesor positivo de covid-19. Aunque han dado negativo en la prueba PCR deben estar en cuarentena y no tendrán el alta hasta el 16 de septiembre. En total, ya sea por coronavirus o por otras patologías o embarazo, en la demarcación hay unos 500 profesores (un 8% del total) que están de baja y no han podido empezar el curso.