Los Agentes Rurales han activado una campaña informativa en las comarcas de Ponent para combatir el uso no autorizado de rodenticidas anticoagulantes en el medio natural. La iniciativa responde al aumento de casos de intoxicación de fauna protegida, especialmente del milano real, una especie en peligro de extinción.
Entre los años 2022 y 2024, se han registrado más de 30 ejemplares muertos con presencia confirmada de venenos, a los cuales se suman cerca de una veintena más localizados durante el último año con indicios de envenenamiento. Los Agentes Rurales alertan que esta práctica tiene consecuencias graves tanto para la biodiversidad como para el equilibrio de los ecosistemas.
Una práctica prohibida con impacto ambiental
Los rodenticidas anticoagulantes están estrictamente regulados y su uso en el medio natural está prohibido. Además de poder constituir un delito penal, estos productos generan intoxicaciones secundarias: los depredadores naturales, como las rapaces, ingieren roedores envenenados y acumulan el tóxico hasta morir.
A largo plazo, este sistema resulta contraproducente. La eliminación de los depredadores naturales favorece la proliferación de roedores, que se reproducen con rapidez y pueden generar un efecto rebote en las plagas.
Más vigilancia y sanciones
Ante el incremento de casos, los Agentes Rurales han reforzado la vigilancia y el control. Desde 2021, se han tramitado cerca de una treintena de denuncias por uso ilegal de estos productos, y ya se ha dictado una sentencia condenatoria en 2025 por la muerte de un ave rapaz protegida causada por veneno.
Campaña con el sector agrario
La campaña pone el foco en la prevención y la colaboración con el sector agrícola. Incluye inspecciones y acciones informativas en puntos de venta, cooperativas y oficinas comarcales, así como la distribución de material divulgativo con alternativas sostenibles para el control de plagas.
La actuación se enmarca en el Grupo de Trabajo de Venenos, con la participación de diversos departamentos de la Generalitat, y busca reforzar la corresponsabilidad para proteger la fauna y garantizar prácticas agrícolas respetuosas con el medio.
