La 9ª Fiesta de la Clotxa ha vuelto a convertirse en un punto de encuentro clave en Bovera, llenando el municipio de ambiente festivo, gastronomía tradicional y una gran participación ciudadana. Esta celebración está centrada en la clotxa, un plato históricamente vinculado a los trabajadores agrícolas que durante largas jornadas laborales se llevan esta comida para recuperar fuerzas.
El alcalde reivindica el valor identitario de la fiesta
El acto comenzó con el encendido de las brasas destinadas a cocinar los ingredientes básicos: sardinas, tomates y cebolla. Este momento contó con la implicación activa de los residentes, que participaron en todo el proceso. En palabras de Óscar Acero, alcalde de Bovera, "la iniciativa nació con la voluntad de preservar y reivindicar este elemento identitario del municipio".
Dinamización turística gracias a una elevada afluencia
La fiesta ha atraído a numerosos visitantes provenientes de todo el territorio, hecho que ha contribuido notablemente a dinamizar la economía local y reforzar el atractivo turístico de Bovera. La instalación de un área específica para autocaravanas ha facilitado la estancia de los asistentes foráneos, consolidando así este encuentro como un motor creciente del turismo rural.
Núria Palau destacó "el papel fundamental de este tipo de iniciativas en la cohesión social y la dinamización de las zonas rurales"
Entre las autoridades presentes cabe destacar la participación de Núria Palau, diputada en la Diputación de Lleida, quien subrayó "el papel fundamental de este tipo de iniciativas en la cohesión social y la dinamización de las zonas rurales". Palau añadió que "fiestas como la de la Clotxa ayudan a mantener los vínculos entre la ciudadanía, dan vida a los municipios con menos población y proyectan el territorio hacia afuera".
Además, el evento también contó con presencia destacada de representantes como Maricel Viladoms, consejera comarcal de Les Garrigues, y Lídia Aixalà, presidenta comarcal de Junts en Les Garrigues. Ambas tomaron parte en actividades diversas, incluyendo la comida popular y diferentes talleres programados durante el día.
Punto emblemático para ciclistas y motoristas
Finalmente, el alcalde Óscar Acero puso énfasis en otro elemento singular del municipio: "El monumento dedicado a la carretera que une Bovera con La Granadella", una ruta conocida por sus 6 kilómetros con 77 curvas que se ha convertido en lugar habitual para ciclistas y motoristas los fines de semana.
