Durante ayer domingo, una intensa ventada provocó en Girona la caída de aproximadamente 70 árboles y afectó cerca de 20 cornisas, según los datos facilitados por los servicios municipales. Este episodio meteorológico ha generado un escenario excepcional que ha obligado a las brigadas municipales a desplegar un dispositivo especial para garantizar la seguridad y restablecer las condiciones habituales en diferentes puntos de la ciudad.
El alcalde de Gerona, Lluc Salellas, ha calificado el episodio como una situación "excepcional" que requiere una respuesta rápida y eficaz. En relación con los daños ocasionados al arbolado urbano, Salellas ha destacado que incluso los agentes de la Policía Municipal compararon esta incidencia con los efectos producidos por la gran nevada registrada el año 2010, hecho que evidencia la magnitud de los desperfectos ocasionados.
Planificación de los trabajos de limpieza y retirada de árboles
El consistorio confía en poder finalizar durante esta semana las tareas encaminadas a eliminar ramas y ejemplares arbóreos caídos, excepto en aquellas áreas más densamente forestales como son los sectores de Sant Daniel o Montjuïc, donde se prevé que los trabajos se alarguen más en el tiempo a causa de la complejidad del terreno.
Además, el alcalde Salellas ha manifestado su malestar ante la actuación del Govern catalán respecto a la emisión de un aviso preventivo Es-Alert. Según explicó, cuando solicitó explicaciones por el hecho de que no se hubiera activado este sistema de alerta inmediata, solo recibió como respuesta oficial que se había procedido "de acuerdo con los protocolos establecidos", sin ofrecer más detalle ni reconocer ningún tipo de incidencia en este ámbito.
