La unidad canina que tiene la Policía Local de Blanes ha puesto 198 denuncias en medio año de funcionamiento. Desde el mes de julio, la unidad ha hecho 189 servicios en controles diversos que ha hecho en colaboración con el resto de agentes del cuerpo local. Además, ha permitido la detención de ocho personas, cuatro de ellas por delitos contra la salud pública. El alcalde de Blanes, Jordi Hernández, se muestra muy satisfecho con el balance de esta unidad. El alcalde apunta que la incorporación de esta unidad canina ha permitido tener "menos gente vendiendo droga en las calles" del municipio.
El mes de julio la Policía Local de Blanes estrenaba la K9, la unidad canina del cuerpo local que tenía a Eris como agente. El jefe de la policía, Javier Jarillo, explica que desde el principio se tuvo que explicar a todos los agentes qué relación debían tener con la nueva incorporación. "La tendencia que tiene todo el mundo es de ir a acariciarla y jugar con ella", explica el jefe del cuerpo. Por eso remarcaron que Eris no llegaba a la jefatura de Blanes "como una mascota o un juguete". Ahora, todo el mundo tiene presente que "cuando la perra está trabajando no se le puede decir nada".
Más allá de esta adaptación, Javier Jarillo destaca que la unidad canina sirve sobre todo para hacer servicios preventivos. El guía canino, Juanma Rodríguez, detalla que su tarea es diferente en función del tipo de servicio que hagan. Por ejemplo, en un control de tráfico, Eris está descansando en la furgoneta y cuando uno de los agentes detiene a una persona sospechosa, avisa al guía canino y este hace salir al agente del vehículo.
A partir de aquí, Eris se encarga de oler a las personas. Si las marca quiere decir que estos llevan algún tipo de sustancias estupefacientes. En el caso de que no indique nada, el guía también hace que inspeccione el vehículo para descartar otras sospechas. En el caso de que indique que hay algún tipo de sustancia, el guía le da un juguete como premio por haber hecho su trabajo.
Por otro lado, hay un otro tipo de servicios que son los patrullajes. Estos son "más activos e intensos", ya que significa que la perra está constantemente pendiente de estímulos por si detecta alguna droga. Esto significa que "hay que planificar muy bien" el trabajo que hace para que descanse el tiempo que corresponda.
El alcalde de Blanes, Jordi Hernández, defiende que la incorporación de esta unidad canina permite refuerza la idea de "policía de proximidad" que trabaja el gobierno local en este mandato. Hernández asegura que la imagen de la agente canina "refuerza la sensación de seguridad" pero al mismo tiempo da "una imagen más cercana y simpática" del cuerpo.
El jefe de la Policía Local, Javier Jarillo, remarca la importancia de esta imagen de proximidad. Según Jarillo, la unidad canina y el patrullaje que hace periódicamente sirve para que la gente tenga más confianza en el cuerpo local, sin olvidar que se trata de una agente "muy efectiva". De hecho, en medio año que lleva trabajando en el cuerpo, ya se han levantado 198 actas por tenencia de sustancias estupefacientes. El alcalde valora muy positivamente esta tarea y asegura que "el trabajo de Eris es impagable". Además, cree que con la puesta en funcionamiento de la unidad "la gente se lo pensará dos veces antes de consumir o traficar con drogas en este municipio".