El sindicato CSIF ha alertado de un fuerte aumento de la violencia en el Centro Penitenciario Puig de les Basses, en Figueres, después de que en poco más de diez días se hayan registrado tres agresiones graves. Los incidentes han dejado heridos a dos funcionarios de vigilancia y a un médico de la prisión.
Según el sindicato, esta sucesión de ataques pone de manifiesto un incremento de la conflictividad dentro del centro y obliga a la Administración a revisar los actuales protocolos de seguridad. CSIF reclama más recursos humanos y materiales y rechaza que las agresiones acaben asumiéndose como una consecuencia habitual de trabajar en una prisión.
Dos funcionarios y un médico heridos
El primero de los episodios se produjo en el módulo residencial 7. De acuerdo con la versión facilitada por el sindicato, un interno habría atacado repentinamente a un funcionario y le habría propinado varios puñetazos. Otros trabajadores intervinieron para reducir al preso y poner fin a la agresión. La víctima tuvo que ser atendida posteriormente por los servicios médicos de la mutua.
El segundo incidente tuvo como víctima a un facultativo del centro. Según CSIF, un interno le exigió que le entregara inmediatamente un documento administrativo y la situación acabó derivando en una agresión.
El médico intentó salir de la consulta para protegerse, pero el interno lo habría atrapado antes de que pudiera huir. El facultativo cayó al suelo y, según el relato sindical, continuó recibiendo puñetazos y patadas hasta que varios funcionarios consiguieron intervenir. Las lesiones sufridas han provocado que el médico haya tenido que coger la baja laboral.
La última agresión denunciada tuvo lugar en el DERT, el departamento especial de régimen cerrado. Un interno que debía volver a un módulo ordinario después de haber cumplido una sanción habría atacado a un funcionario.
CSIF asegura que el trabajador recibió puñetazos y patadas en diferentes partes del cuerpo, también en la cabeza, y sufrió heridas sangrantes. El funcionario también necesitó asistencia médica.
El sindicato exige más seguridad
Ante esta sucesión de incidentes, CSIF considera urgente reforzar las medidas de protección de los profesionales de Puig de les Basses. Entre las principales demandas se encuentran la ampliación de las plantillas, la garantía del trabajo en parejas y el refuerzo de los protocolos de actuación ante episodios violentos.
El sindicato también reclama que se autorice el uso de los sprays de acción adecuada previstos por la normativa penitenciaria y que se hagan efectivas las mejoras organizativas comprometidas por la Administración.
CSIF sostiene que los cambios en el perfil de una parte de la población penitenciaria y el aumento de las conductas violentas hacen necesario adaptar los mecanismos de prevención y respuesta.
CSIF denuncia diferencias en la respuesta a los ataques
El sindicato también ha puesto el foco en lo que considera una diferencia de trato según el colectivo profesional que sufre la agresión. Tras el ataque al médico, el interno presuntamente responsable fue trasladado urgentmente a otro centro penitenciario. CSIF considera correcta esta decisión, pero exige que la misma contundencia se aplique cuando las víctimas son funcionarios de vigilancia.
“Todas las agresiones son igual de graves y todos los trabajadores del centro merecen exactamente la misma protección institucional, jurídica y disciplinaria”, defiende el sindicato.
CSIF acusa a la Administración de no haber cumplido varios compromisos adquiridos en materia de seguridad. Entre las reivindicaciones todavía pendientes, el sindicato vuelve a situar el aumento de efectivos, el trabajo en binomios, más material de protección y la aplicación de cambios organizativos.
Ante los tres incidentes registrados, la organización sindical reclama a la Dirección General de Servicios Penitenciarios una actuación inmediata para garantizar la seguridad de toda la plantilla. El sindicato insiste en que las agresiones no se pueden convertir en una situación normalizada dentro de las prisiones y defiende que todos los profesionales deben recibir la misma protección.
