Trabajadores de la empresa de arqueología Aixa–Can Mansana se han manifestado este sábado en Girona en el marco de la huelga indefinida que ya supera los 200 días. La protesta ha recorrido el centro de la ciudad, desde la plaza Independencia hasta la catedral, para visibilizar las reivindicaciones laborales del sector.
La movilización llega pocos días antes del juicio previsto la próxima semana entre la empresa y el sindicato CNT, una vista que deberá determinar si la huelga es legal o no. La empresa considera que el paro es ilegal, mientras que los trabajadores defienden que responde a la necesidad de mejorar sus condiciones laborales.
Un sector que denuncian como precarizado
Los manifestantes aseguran que la situación de la arqueología es “profundamente precarizada”, con salarios bajos, inestabilidad laboral y un convenio colectivo sin actualizar desde 2012.
Según el sindicato CNT, el caso de Aixa–Can Mansana refleja un problema estructural del sector, que —según denuncian— a menudo queda en manos de empresas privadas con falta de garantías en el cumplimiento de los derechos laborales.
El sindicato también explica que buena parte de la plantilla proviene de la antigua empresa Baula, que fue sancionada por Inspección de Trabajo por prácticas irregulares como el uso de falsos autónomos y condiciones laborales insalubres.
Según la CNT, a pesar de la suspensión de actividad de esta empresa, el trabajo continuó bajo la nueva razón social Aixa–Can Mansana, manteniendo parte de la plantilla y las licitaciones.
Reivindicaciones laborales
Con la huelga indefinida, sostenida gracias a la caja de resistencia del sindicato, los trabajadores reclaman mejoras en diferentes ámbitos. Entre las principales demandas hay:
- Más seguridad laboral, con equipos de protección adecuados y formación en prevención de riesgos.
- Revisiones médicas y espacios de trabajo adaptados a la normativa vigente.
- Cumplimiento de las categorías profesionales y contratación ajustada a las tareas realmente desarrolladas.
- Actualización salarial, después de años sin aplicar correctamente el IPC.
- Según los trabajadores, esta situación les ha supuesto una pérdida de más de 250 euros mensuales por persona.
Rechazo a la precariedad
Finalmente, la plantilla también exige más estabilidad laboral, con el rechazo al contrato fijo discontinuo y la fin de los despidos que consideran injustificados.
La resolución del conflicto podría empezar a aclararse la próxima semana, cuando empresa y sindicato se enfrentarán a los tribunales para determinar la legalidad de la huelga.