Entre mayo de 2025 y mayo de 2026, el protocolo para la detección y prevención del maltrato implementado por el Servicio de Teleasistencia de Dipsalut, el Organismo de Salud Pública vinculado a la Diputación de Girona, ha analizado un total de 48 nuevos posibles casos. De estos, en 43 se han identificado indicadores suficientes para confirmar situaciones preocupantes 30 casos nuevos.
Cabe remarcar que estos datos corresponden exclusivamente a los 15.367 usuarios del servicio, no al conjunto completo de los residentes mayores de edad que viven en las comarcas gerundenses.
Datos acumulados desde el lanzamiento del protocolo
Desde que se puso en marcha este sistema en 2019 hasta el pasado 22 de mayo de 2026, se han revisado un total de 303 posibles situaciones de abuso o maltrato. En concreto, en 213 de estos casos se han encontrado indicios suficientes para activar medidas específicas dentro del protocolo.
Perfil demográfico de los implicados en los maltratos
El estudio mantiene líneas similares en cuanto a los perfiles tanto de los afectados como de los agresores respecto al período anterior. Actualmente, el 89,6 % de los perjudicados son mujeres —un ligero incremento respecto al 88 % observado entre junio de 2024 y mayo de 2025— mientras que los hombres representan el 81,6 % de los agresores (frente al 83,3 % en este último período).
Además, cabe destacar que casi todas las personas responsables —el 96,5 % — forman parte del círculo familiar cercano.
Dentro de este entorno familiar, la figura más común es la de los hijos o hijas con un 50,6 %, seguida por la pareja (37,9 %). Los nietos y nietas suman un modesto 5,7 %, mientras que los hermanos representan solo un 1,1 %.
También se han registrado variaciones en la distribución por edades de las personas mayores que sufren maltratos. Durante el último año, el 44,8 % de las personas agredidas tenían entre 70 y 79 años, frente al 43,1 % del período anterior. El 29,9 % superaban los ochenta años, mientras que el año anterior este porcentaje era del 31,9 %. El resto de casos detectados por el protocolo corresponden a personas de menos de setenta años.
Una herramienta efectiva
El protocolo de detección y prevención de maltratos se incorporó al Servicio de Teleasistencia de Dipsalut en el año 2019. Desde entonces, se han valorado 303 personas por posibles situaciones de maltrato, y en 213 casos se han detectado indicios suficientes para activar el protocolo.
El Protocol se consolida como una herramienta efectiva en la detección y prevención de los malos tratos a las personas mayores, que se suma al trabajo coordinado que se lleva a cabo en el territorio, con espacios como la Comisión de Derechos y Buen Trato de las comarcas gerundenses, donde Dipsalut también participa, y que impulsa acciones de sensibilización, prevención y abordaje de esta problemática desde una mirada comunitaria.
Con el objetivo de reforzar la detección de situaciones de riesgo y coincidiendo con el Día Mundial de Sensibilización sobre el Maltrato a las Personas Mayores, Dipsalut ha editado un folleto, que se suma a la guía y al díptico con orientaciones para prevenir estas situaciones que se editaron el año pasado.
Tanto la guía como el díptico están disponibles en formato digital en la web de Dipsalut y también se distribuyen en papel en los centros de atención primaria y en los ayuntamientos de la demarcación de Girona. La guía recoge los diferentes tipos de maltrato, indica cómo actuar ante la sospecha de que una persona mayor los sufra y ofrece recomendaciones para que estas personas se sientan valoradas.
Uno de los objetivos esenciales del servicio de teleasistencia es ofrecer seguridad y apoyo a las personas usuarias. Por ello, es fundamental trabajar en la detección de cualquier situación de riesgo, incluidas las relacionadas con posibles malos tratos.
Para dar respuesta a este objetivo, el servicio de teleasistencia en situaciones de riesgo de maltrato se articula principalmente a partir de la prevención, la detección y la derivación a los servicios sociales.
El servicio ofrece apoyo en dos sentidos:
- Seguimiento de la situación de la persona usuaria a través de llamadas y visitas domiciliarias.
- Uso de toda la tecnología disponible en el servicio para su seguridad.
En el protocolo de prevención de malos tratos se llevan a cabo una serie de acciones para cumplir con los propósitos siguientes: concienciación y sensibilización, detección, derivación e intervención mediante un plan de actuación personalizado.
En este sentido, desde el programa de formación de Dipsalut, a lo largo de los últimos años se ha ido impartiendo el curso Prevención de malos tratos a las personas mayores, que se puso en marcha en 2020, dirigido a profesionales del ámbito de la atención social, prioritariamente personal técnico de los servicios sociales.
El curso lo imparten Glòria Pla, psicóloga del Equipo de Atención a las Familias y Envejecimiento Activo del Consejo Comarcal del Alt Empordà, y Jordi Muñoz, abogado de la Asociación para la Investigación del Maltrato de las Personas Mayores (EIMA).
