Dos jóvenes que hacían deporte y una agente de los Mossos d'Esquadra han conseguido salvar dos delfines que habían quedado varados en la playa de Sant Pol, en Sant Feliu de Guíxols. Los animales, de la especie calderón, han aparecido a primera hora de la mañana muy cerca de la arena.
Los hechos han ocurrido sobre las ocho, cuando una mujer ha detectado la presencia de los cetáceos y ha alertado al 112. Una patrulla policial se ha desplazado hasta el lugar y, junto con dos jóvenes que se encontraban en la zona, han entrado al agua para intentar ayudar a los animales.
Rescate coordinado con especialistas
La actuación se ha hecho siguiendo las indicaciones de la Fundación para la Conservación y Recuperación de Animales Marinos, que ha asesorado el rescate a distancia. Después de revisar imágenes de los delfines, la fundación ha autorizado la intervención y ha indicado cómo reintroducirlos correctamente al mar.
Con esta ayuda, los participantes en el rescate han podido reorientar a los delfines y darles un pequeño impulso para que volvieran a mar adentro.
Animales desorientados pero sin signos graves
Según los testimonios, los cetáceos no presentaban síntomas evidentes de enfermedad, sino que probablemente estaban desorientados. Una vez corregida su posición, han podido alejarse de la costa sin dificultades.
Desde el Ayuntamiento se ha destacado que la actuación se hizo con rapidez y siguiendo el protocolo establecido, con la coordinación del 112 y el CRAM. El caso pone de relieve la importancia de la colaboración ciudadana y de los servicios de emergencia para proteger la fauna marina en situaciones de riesgo.
