La crisis abierta en el PSC de Ripoll da un nuevo giro inesperado. Ningún miembro de la candidatura quiere asumir el relevo de los dos concejales, Enric Pérez y Anna-Belén Avilés, forzados a dimitir después de la abstención que permitió aprobar los presupuestos de la alcaldesa Sílvia Orriols.
En un comunicado firmado por los dos ediles, la agrupación local carga duramente contra la dirección nacional del partido y asegura que “no comparte en ningún caso esta decisión y está en absoluto desacuerdo”, denunciando que se ha tomado “de forma unilateral”. Además, desmienten la versión de la ejecutiva socialista sobre una supuesta reunión para abordar el caso: “No se celebró ninguna reunión en el día de ayer por la tarde ni, en el momento en que hemos tenido conocimiento de esta decisión por los medios de comunicación ni se nos había trasladado ninguna comunicación formal al respecto”.
Denuncia de falta de comunicación
Los concejales también critican que nadie del partido se haya desplazado a Ripoll para comunicarles la decisión: “Ninguna persona del partido se ha dirigido presencialmente a nosotros en Ripoll para comunicarnos esta petición de dimisión”. A pesar de ello, aseguran que han actuado con responsabilidad y han formalizado su renuncia.
En paralelo, Enric Pérez ha solicitado también su cese como asesor en el Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica.
Defensa de su trayectoria
En el mismo escrito, Pérez y Avilés reivindican su labor en el consistorio y aseguran que siempre han trabajado “por la defensa de los servicios públicos y por la mejora de la calidad de vida de los ripolleses y ripollesas”. También subrayan que su acción política se ha basado en “unos valores socialdemócratas” y en un “compromiso firme con la igualdad de oportunidades”.
La negativa del resto de la lista a asumir el acta de concejal deja ahora el futuro del grupo municipal en una situación de incertidumbre y evidencia la fractura interna dentro del PSC en el municipio.