Una rave no autorizada ha congregado este domingo alrededor de un centenar de participantes y cerca de ochenta vehículos en una propiedad situada en el macizo de les Gavarres, concretamente dentro del término municipal de Cruïlles, Monells y Sant Sadurní de l'Heura, en el Baix Empordà.
La celebración, que se desarrolla desde hace más de veinticuatro horas, tiene lugar en una zona forestal cercana al Mas Alenyà.
Los Mossos d'Esquadra han establecido dispositivos en los puntos de entrada para controlar el acceso y evitar la llegada de más asistentes. Concretamente, se han instalado dos controles viarios: uno en la carretera GI-660, conocida como carretera de la Ganga, y otro en la GIV-6612 que conduce a Romanyà de la Selva.
Según fuentes consultadas por la Agencia Catalana de Noticias (ACN), esta misma finca ha acogido raves en años anteriores; sin embargo, después de un cambio reciente en la titularidad del terreno, los nuevos propietarios han optado por denunciar la convocatoria actual por invasión ilegal del recinto privado así como por los daños ocasionados a una valla delimitadora del perímetro.
Acuerdo para el desalojo
Tanto los responsables organizadores como los titulares del terreno han llegado a un acuerdo para que el desalojo comience a partir de las 15.00 horas de este domingo. Esta decisión busca poner fin al encuentro sin necesidad de intervenciones coercitivas inmediatas.