El PSC ha vuelto este martes al pleno de Ripoll con dos nuevos concejales y con un ambiente político más tenso que nunca. Paco Morillo y Jorge Iglesias han tomado posesión del cargo después de que la dirección socialista forzara la dimisión de los antiguos ediles, Enric Pérez y Anna-Belén Avilés, por haber facilitado con una abstención la aprobación del presupuesto de Aliança Catalana.
La incorporación de los nuevos representantes socialistas llega después de la disolución de la agrupación local del PSC en Ripoll y de la creación de una comisión gestora. La dirección gerundense del partido propuso a Morillo, vecino del municipio, e Iglesias, jubilado nacido en Montevideo y vinculado al Ripollès, tras no encontrar a ninguna otra persona de la candidatura dispuesta a asumir el acta.
Una toma de posesión marcada por la lengua
Durante la toma de posesión, Paco Morillo no ha intervenido. Sí lo ha hecho Jorge Iglesias, que ha agradecido a la dirección socialista la confianza y ha afirmado que ejercerá “la actividad que corresponda como concejal con la lealtad que corresponda”.
Su intervención en castellano ha provocado la reacción inmediata de la alcaldesa de Ripoll, Sílvia Orriols. La líder de Aliança Catalana lo ha calificado de “inaudito” y le ha recordado que “la lengua natural es el catalán”. También le ha animado a apuntarse a la escuela de adultos si no tiene conocimiento de ella.
En una intervención posterior, Morillo ha respondido que hará “lo posible por aprender catalán”, pero ha pedido a Orriols que ella haga “lo posible por hacer acciones sociales”.
Orriols acusa a los nuevos concejales de “esquiroles”
La alcaldesa ha cargado con dureza contra la incorporación de los dos nuevos ediles socialistas. Orriols ha afirmado que ninguno de los dos ha sido “elegido democráticamente” y ha sostenido que, a su parecer, no representan a los votantes de ninguna lista, sino solo a ellos mismos.
También les ha acusado de “pisar” el trabajo de los dos concejales socialistas anteriores y les ha tildado “de esquiroles”, en una intervención que ha vuelto a evidenciar la fractura abierta entre Aliança Catalana y el PSC a raíz de la votación del presupuesto.
El presupuesto vuelve a encender el pleno
El momento de mayor tensión ha llegado con el debate sobre las alegaciones al presupuesto municipal, presentadas por Paco Morillo cuando aún no era concejal y actuaba como ciudadano. Orriols ha definido este movimiento como una “maniobra política legítima, pero inmoral” y ha acusado a los socialistas de intentar paralizar el Ayuntamiento.
Las alegaciones han acabado desestimadas con los votos de Aliança Catalana y Som-hi Ripoll, la abstención de Junts y el voto contrario de ERC, la CUP y el PSC. El secretario municipal ha aclarado que las alegaciones se debían admitir a trámite, pero que los informes técnicos de secretaría e intervención concluían que no se ajustaban a derecho y recomendaban rechazarlas.
Críticas también desde la oposición
El debate ha dejado reproches más allá del gobierno municipal. El concejal de la CUP Jordi Hostench ha acusado Aliança Catalana y al PSC de mantener una confrontación constante y de retroalimentarse políticamente. Según ha dicho, ambos partidos tienen interés en perpetuar una especie de “sainete” entre antagonistas.
Desde ERC, Chantal Pérez también ha cuestionado la decisión del PSC de presentar las alegaciones. A pesar de votar en contra por coherencia con el rechazo republicano a los presupuestos, ha advertido que la estrategia socialista no beneficia a Ripoll, sino al propio PSC y a Aliança Catalana.
Prórroga para la nueva residencia
En el mismo pleno, Orriols ha anunciado que el Ayuntamiento ha recibido la confirmación oficial de la prórroga hasta el 31 de diciembre para ejecutar las obras de transformación del edificio del Pla en una nueva residencia de ancianos.
Ripoll estaba a punto de perder una subvención europea de 2,7 millones de euros, ya que la primera fase de los trabajos debía estar acabada antes del 30 de junio. Con esta ampliación de plazo, la alcaldesa asegura que el municipio podrá sacar adelante un equipamiento considerado clave, teniendo en cuenta que la actual residencia necesita una reforma importante.