Piden 16 años de cárcel para el hombre que agredió sexualmente a su sobrina de 23 años

El procesado se enfrenta a 16 años de prisión por dos episodios entre 2022 y 2023, según la fiscalía y la acusación particular

18 de junio de 2026 a las 21:07h

La Audiencia Provincial de Girona celebra este jueves el juicio contra un hombre acusado de agredir sexualmente a su sobrina en la comarca de la Cerdanya. El acusado afronta una petición penal que suma hasta 16 años de prisión, derivada de dos hechos denunciados entre los años 2022 y 2023. La víctima tenía 23 y 24 años cuando sucedieron los presuntos abusos. Tanto la fiscalía como la acusación particular remarcan que ella es una persona con vulnerabilidad específica, ya que presenta dificultades para desarrollar actividades complejas y experimenta bloqueos emocionales ante situaciones de estrés o angustia.

El proceso judicial ha comenzado con la reproducción en sala de la declaración preconstituida de la víctima. En esta intervención, detalló que el tío le introdujo los dedos en dos ocasiones: primeramente en su casa y posteriormente en el local comercial que gestiona su tía, donde ella trabajaba habitualmente. El acusado ha rechazado firmemente todas las imputaciones.

Relación familiar y contexto de los hechos

La audiencia se ha desarrollado en la sección tercera del tribunal gerundense. Durante el juicio se expuso que la víctima mantenía una relación estrecha con su tía, hasta el punto de estar empleada en una tienda situada en Puigcerdà, propiedad de esta última. El acusado era pareja sentimental de la tía desde hace más de dos décadas.

Descripción de los episodios denunciados

La joven sitúa el primer incidente en una madrugada de los meses de junio o julio de 2022, sin poder precisar exactamente el día. Explicó que aquella noche había dormido en el domicilio familiar porque al día siguiente tenían previsto ir juntos a comprar. Según su relato ante el tribunal, mientras dormía durante las horas nocturnas, el acusado entró en su dormitorio y bajo el pretexto de ofrecerle un masaje le introdujo los dedos "en el agujero", deteniéndose solo cuando ella le advirtió que si no paraba gritaría para despertar a la tía.

Esta situación se repitió en diversas ocasiones durante casi un año, especialmente cuando el acusado visitaba la tienda donde trabajaba, pero no estaba presente su pareja. El último episodio se ha datado en concreto el 1 de febrero de 2023. La víctima afirmó que aquella vez le causó "mucho daño", por lo que finalmente se decidió a comunicarlo a su tía.

Sospechas familiares y denuncia formal

Poco después, también lo notó la madre de la joven afectada, quien desde Navidad observaba cambios evidentes: tristeza persistente, pérdida significativa de peso y ausencia de su carácter alegre habitual. Ante estas anomalías, después de interrogarla directamente sin obtener respuesta clara, leyó un diario personal donde figuraban pensamientos íntimos. A pesar de no encontrar ninguna indicación explícita de los abusos cometidos, sí detectó pistas inquietantes sobre alguna circunstancia preocupante.

Ante las insistencias maternas finalmente se confirmó que "mi tío me había agredido sexualmente", motivo por el cual procedieron inmediatamente a denunciar los hechos ante las autoridades competentes.

Tiene lugar también testimonio contrario al primer episodio

Dentro del mismo juicio ha comparecido su tía, quien ha asegurado que resulta "imposible" que aquella primera agresión hubiera tenido lugar porque esa misma noche ella estaba presente en casa durmiendo y no recuerda haber oído ningún movimiento extraño ni ningún ruido indicativo de que alguien se hubiera levantado.

Por el segundo incidente indica que aún no estaba presente, pero llegó mientras ambos estaban dentro del local comercial sin percibir nada sospechoso ni fuera de lo normal.

Aclaraciones sobre conflictos previos entre víctima y acusado

Tanto su tía como el acusado han coincidido en manifestar que anteriormente hubo algún desacuerdo puntual entre este último y la víctima relacionado con cuestiones higiénicas; según explican ella se mostró molesta porque él le había dado "un golpe" en el abdomen.

El hombre acusado ha refutado totalmente todas las imputaciones explicando: "nunca he tocado a esa chica;" añadiendo también que no mantenían mucho contacto porque era "la sobrina de mi mujer", razón por la cual tampoco pasaban tiempo solos juntos. Además señala como argumento espacial que dentro del recinto comercial donde supuestamente ocurrían los hechos no cabrían dos personas simultáneamente según él mismo describe.

Peticiones legales formuladas por las partes implicadas

Tanto fiscalía como acusación particular -representada por el letrado Joan Planella- imputan un delito de abuso sexual con penetración junto con otro delito de agresión sexual; reclaman una condena globalista de 16 años privativos de libertad. Además solicitan restricciones postpenales consistentes en prohibición absoluta de aproximación inferior a los 200 metros así como comunicación directa con la víctima durante un período máximo de una década, junto con imposición de una libertad vigilada también por diez años consecutivos.

En concepto indemnizatorio reclaman una compensación económica valorada en 6.000 euros a favor de la persona afectada por los perjuicios morales sufridos.

Ley espera sentencia después de los argumentos finales

Ante estas circunstancias generales expuestas tanto defensa como acusación han finalizado hoy sus respectivas intervenciones orales planteando posiciones opuestas: mientras defensa pide expresamente absolución completa; fiscalía mantiene firmeza exigiendo condena tal como se ha detallado.

Así pues, se espera ahora dictamen definitivo por parte de los magistrados correspondientes después de deliberar sobre todas las pruebas aportadas.