El juzgado de lo mercantil número 2 de Girona ha condonado una deuda de casi 95.000 euros a un hombre que se vio atrapado por la crisis inmobiliaria. El afectado adquirió una vivienda en el año 2006, justo antes del estallido de la burbuja, y no pudo afrontar las cuotas de la hipoteca (que cada vez crecían más). Aunque actualmente el valor del inmueble no llega a 50.000 euros, el préstamo inicial a devolver ascendía hasta los 97.000. El juzgado le ha aplicado la Ley de la Segunda Oportunidad, porque ha concluido que el endeudamiento no fue "ni temerario ni irresponsable". La abogada del bufete que ha llevado el caso, Marta Bergadà, explica que aunque su cliente tiene trabajo fijo, su deuda se había convertido "en una carga imposible de sostener".
"Imposible de sostener"
La abogada Marta Bergadà, socia fundadora del bufete que ha llevado el caso, explica que la situación de este gerundense es más común de lo que se piensa. "La historia de este cliente representa la de muchas personas atrapadas por decisiones financieras tomadas hace más de una década, y que con el paso del tiempo se han convertido en una carga imposible de sostener", precisa. Y añade: "Y eso, a pesar de tener un trabajo fijo y haber actuado siempre con responsabilidad".El proceso que ahora ha culminado con la exoneración de la deuda se inició a mediados de 2023. Por entonces, el afectado no podía cubrir ni sus necesidades básicas ni las de su familia. "Cuando recibimos la documentación del caso, vimos claramente que el deudor había actuado de buena fe, y que se había visto atrapado por una situación de insolvencia, como tantas otras personas durante la crisis inmobiliaria", precisa Marta Bergadà.Ahora, después de que el juzgado le haya aplicado la Ley de la Segunda Oportunidad y la haya exonerado, el gerundense podrá volver a empezar de cero, sin cargas financieras. "Ahora podré tener una vida normal; todavía lo estoy asimilando, pero gracias a esta segunda oportunidad podré girar hoja", explica el afectado. Y concluye: "Eso sí, lo tendré presente siempre para no cometer más errores".La llamada Ley de la Segunda Oportunidad simplifica y agiliza el proceso -directamente, se va a fase judicial- para que aquellas personas ahogadas por las deudas puedan encontrar una salida, que pasa o bien por la exoneración o bien por una cancelación parcial (a través de un plan de pagos). La ley permite liquidar una deuda que no supere los 5 MEUR, siempre que se vaya actuar de buena fe y no se engañara a los acreedores en el momento de pedir el crédito.Añadir La Ciutat como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad
