Las brigadas municipales de Girona han encendido las alarmas este jueves advirtiendo que la organización de Temps de Flors “peligra” si el gobierno local no aprueba las mejoras laborales pactadas. Los trabajadores han anunciado que dejarán de hacer horas extra y han iniciado movilizaciones indefinidas ante el Ayuntamiento.
La protesta se ha producido al mediodía en la plaza del Vi, coincidiendo con una reunión entre representantes sindicales y el alcalde, Lluc Salellas, con el objetivo de intentar desatascar el conflicto. Aun así, los trabajadores aseguran que no detendrán las protestas hasta que los acuerdos se lleven nuevamente a la mesa de negociación y se aprueben.
El portavoz sindical de las brigadas, Rafael Navarro, ha explicado que las partes habían llegado a un acuerdo para mejorar la productividad, que se tenía que validar el miércoles por la noche. Según denuncia, el consistorio retiró el documento “a última hora” con la intención de “cambiar algunos detalles” y revisar otros con la asesoría jurídica.
Navarro ha criticado que esta es “la tercera vez” que no se sacan adelante las mejoras pactadas, hecho que ha llevado a los trabajadores a decir basta. “Sin nosotros el ayuntamiento no puede organizar bien Temps de Flors”, ha advertido, en referencia a la proximidad del evento, que se celebra a principios de mayo y atrae a miles de visitantes.
A pesar de la tensión, fuentes municipales aseguran que hay voluntad política y disponibilidad económica para resolver la situación, y confían en que el conflicto se pueda solucionar pronto. Los trabajadores, sin embargo, insisten en que “las posiciones están muy cerca”, pero que no reanudarán las horas extra ni desconvocarán las protestas hasta que los acuerdos dejen de ser “papel mojado”.
La próxima reunión de la mesa de negociación está prevista para el viernes, en un intento de encontrar una salida a un conflicto que llega en un momento clave para la ciudad.