La policía catalana ha tenido una noche muy intensa, especialmente en la comisaría de Salt, donde una patrulla se ha visto inmersa en una persecución que ha acabado con dos detenidos. Los hechos se desencadenaron durante un servicio preventivo por las calles de la ciudad ubicada en la comarca del Gironès, donde de repente localizaron un coche que parecía que intentaba marcharse.
Tal como ha recogido El Caso y ha informado el Diari de Girona, cuando pasaban cinco minutos de las tres y media, el vehículo sospechoso se detuvo en seco al ver la patrulla policial y acto seguido dio la vuelta y marchó a gran velocidad. De esta forma, los agentes pusieron en marcha una persecución de película llena de dificultades, engaños y peligro.
La policía localizó un machete y un revólver
En primer lugar, la policía catalana se dio cuenta de que la matrícula había sido modificada, ya que los delincuentes habían redondeado la última letra de la placa. Afortunadamente, tras varios minutos de una intensa persecución, los agentes lograron detener el vehículo a la altura de la calle Pla de Sant, justo delante de la comisaría conjunta de los Mossos d'Esquadra y la Policía Local de Salt.
Tras identificar a los dos individuos, la policía registró el vehículo y localizó diversas herramientas que podrían ser empleadas para cometer robos. Pasamontañas, guantes, tenazas, un destornillador, una llave inglesa y un gato mecánico eran algunas de las pertenencias que localizaron. Sin embargo, el hallazgo más relevante llegó al examinar bajo los asientos, donde los individuos ocultaban un machete y un revólver.
A continuación, la patrulla de los Mossos d'Esquadra detuvieron a ambos individuos. El primero, de 31 años, acumulaba más de una decena de antecedentes policiales y el segundo, de 21 años, también había perpetrado un par de delitos. De esta forma, tras un peligroso intento de fuga, la policía catalana ha cerrado la operación con dos arrestados, los cuales pasarán a disposición judicial en las próximas horas.
