"No todos los días se sube a primera división, el año que viene a la Champions"

06 de junio de 2017 a las 15:38h
La celebración del ascenso del Girona a primera división comenzó este domingo justo cuando el árbitro pitó el final del partido que lo enfrentó con el Zaragoza y que terminó con un empate cero a cero. La euforia se desató entre los seguidores hasta la medianoche y ha continuado hoy con la rua oficial. A las seis de la tarde, el equipo salió del estadio de Montilivi con su autobús descapotable y recorrió las principales calles de la ciudad. La parada principal se hizo en el balcón del Ayuntamiento, donde los jugadores celebraron con la afición el esperado triunfo. El equipo quiso compartir su alegría con los asistentes a los que, incluso, han 'prometido' la Champions del año que viene.
Seis de la tarde. Estadio de Montilivi. Esta tarde, el Girona tenía su 'partido' más especial y lo ha jugado en casa. Unas 500 personas esperaban el inicio de la rua del equipo, que salió puntual con su autobús descapotable. Los jugadores, muy atentos con los aficionados, les han firmado autógrafos. El calor de la afición no les ha abandonado en todo el recorrido. "Estoy muy contento porque llevo 45 años siguiéndolos y por fin lo hemos conseguido", decía Miguel Aguado, un aficionado. Otros recordaban el largo camino para llegar aquí. "Hemos sufrido mucho, han sido muchos años seguidos y siempre en el último momento nos quedábamos colgados, pero este año ha sido magnífico", añadió Sílvia Alcalde, también seguidora del Girona F.C. Después de subir por la avenida Montilivi, el autobús fue adentrándose por el centro de la ciudad pasando por calles como el Pare Francesc Palau y Quer, la avenida de Lluís Pericot, la plaza de los Países Catalanes, el puente de la Font del Rey, hasta llegar a la calle Nou y el puente de Piedra. Allí, los jugadores abandonaron el vehículo y se dirigieron hasta el Ayuntamiento, donde se llevó a cabo la recepción oficial. La expectación era máxima. Miles de personas les esperaban gritando 'Somos de primera'. En la plaza del Vi no cabía ni una aguja. Tampoco faltaron las banderas, las bufandas y las camisetas. Nadie quería perderse el momento de celebrar el sueño que, en palabras de la alcaldesa de Girona, Marta Madrenas, "hemos tenido tantas veces al alcance". Los jugadores llegaron pasadas las siete de la tarde entre aplausos y gritos de celebración. Se hicieron esperar, pero, finalmente, salieron al balcón. La colla castellera 'Els marrecs de Salt' les recibió con una actuación. Madrenas fue la encargada de iniciar el turno de intervenciones. "Ayer el Girona hizo historia y seguro que a muchos de vosotros todavía os parece imposible", les dijo a los asistentes. El toque emotivo lo puso el entrenador del club, Pablo Machín. "Yo siempre he creído que para conseguir grandes hitos como este primero hay que soñar y luego hay que trabajar. Solo os pido que lo soñéis, después que nos animéis y del resto ya nos encargaremos nosotros y vendremos a celebrarlo aquí porque somos de primera", afirmó. En esta línea, muchos jugadores quisieron ir más allá y algunos, como Portu, han 'prometido' la Champions del año que viene. "No todos los días se sube a primera división, el año que viene la Champions", gritó a la afición. Emulando al presidente Josep Tarradelles, el jugador Eloi Amagat lanzó un: "Gironins y gironines, ya la tenemos aquí" y recordó que "en algunas ocasiones, los catalanes ya tenemos esto de celebrar derrotas". Esta vez, dijo, "la historia ha cambiado, vosotros la habéis cambiado", afirmó ovacionado por la afición. Después de los discursos, el autobús del equipo reanudó la rua hasta 'La Copa'. El club ha organizado allí una serie de conciertos de la mano de grupos como Sopa de Cabra, Els Amics de les Arts, Orquestra Di-versiones, Cor Geriona y The Gruixut's y Josep Thió, autores del himno del equipo.
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