Una exposición prolongada de los microplásticos sobre las gorgonias puede alterar procesos fisiológicos —como la respiración— que son vitales en estos organismos formadores de los fondos marinos. Aunque estos contaminantes no causan daños visibles en los tejidos y las células, sus efectos podrían tener un impacto ecológico en estos seres vivos. Especialmente, si la exposición se mantiene a lo largo del tiempo o se combina con otras presiones ambientales que afectan a los organismos marinos, como el calentamiento del océano, la degradación del hábitat o la acumulación creciente de plásticos en el medio marino.
Estas son algunas conclusiones de un artículo publicado en la revista 'Marine Pollution Bulletin' y liderado por los expertos Odei Garcia-Garin, de la Facultad de Biología y el Instituto de Investigación de la Biodiversidad de la UB (IRBio) y el Instituto de Ecología Acuática de la Universidad de Girona (UdG), y Núria Viladrich, miembro también de la Facultad de Biología y el IRBio. En el estudio, financiado con las Ayudas IRBio PR-2023, también colabora el Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva de la Universitat de València (ICBIBE).
El trabajo analiza por primera vez el efecto de una exposición prolongada de microplásticos sobre dos especies de gorgonias emblemáticas del Mediterráneo: la gorgonias blanca (Eunicella singularis) y la roja (Paramuricea clavata) ante la presencia de microplásticos.
Las gorgonias son organismos coloniales con un papel fundamental en los ecosistemas bentónicos mediterráneos y la conservación de la biodiversidad marina. Forman estructuras tridimensionales en los fondos rocosos —los bosques de gorgonias— y aportan refugio y hábitat a muchas especies de peces e invertebrados.
"Cualquier alteración en su funcionamiento fisiológico podría tener consecuencias para muchas otras especies asociadas", detalla el experto Odei Garcia-Garin, primer autor del estudio y miembro del Departamento de Biología Evolutiva, Ecología y Ciencias Ambientales de la UB y el Instituto de Ecología Acuática de la UdG. "Comprender cómo responden las especies formadoras de hábitat a la contaminación por plásticos será esencial para evaluar el impacto ecológico que causa la presencia de microplásticos a escala global".
Los microplásticos alteran el proceso de respiración de las gorgonias
La contaminación por microplásticos —inferiores a los 5 milímetros— es un problema global que afecta prácticamente todos los ecosistemas marinos. Estas partículas provienen de la degradación de residuos plásticos o del uso de microesferas en productos industriales y de consumo, y pueden permanecer en el medio marino durante décadas y ser ingeridos por numerosos organismos. Todavía no se conocen bien sus efectos a largo plazo sobre los seres vivos que son formadores de los hábitats del fondo marino.
Para evaluar los efectos de los microplásticos, se expusieron las colonias de E. singularis y P. clavata durante tres meses a una mezcla de las partículas de plástico más comunes en el océano, como el polietileno tereftalato (PET), el poliestireno (PS) y el polipropileno (PP). Los experimentos, llevados a cabo en equipamientos de la Facultad de Biología de la UB, simulaban las concentraciones reales de microplásticos en el Mediterráneo.
El equipo analizó diversos indicadores fisiológicos en las gorgonias, como la respiración, la capacidad de captura de presas, el contenido de materia orgánica, la ingestión de microplásticos y el estado de los tejidos biológicos.
Los resultados revelan que la exposición prolongada a estos contaminantes no provoca daños visibles en los tejidos, "pero sí que altera algunos procesos fisiológicos clave como es la respiración, es decir, la captación de oxígeno del medio externo para el metabolismo celular", detalla la investigadora Núria Viladrich (UB-IRBio).
"Las tasas de respiración se redujeron significativamente en las dos especies de gorgonias, un efecto que sugiere una reducción de la actividad metabólica. Esta respuesta fisiológica podría indicar una adaptación frente al estrés o estrategias de ahorro energético", apunta la experta.
¿Cómo afectan los microplásticos ingeridos por las gorgonias?
Las colonias de gorgonias también ingirieron microplásticos, "con un predominio de partículas de PET. La capacidad de capturar alimento y el contenido de materia orgánica se mantuvieron estables, y esto indicaría que las colonias pudieron compensar el coste energético manteniendo la alimentación. También observaron diferencias entre especies en el número de partículas ingeridas y en el tamaño de las que retenían", revelan Garcia-Garin y Viladrich.
El análisis microscópico de los tejidos "no reveló daños estructurales ni alteraciones histológicas en las colonias estudiadas a raíz de la ingesta de microplásticos", continúan. "Esto indicaría que las gorgonias son capaces de eliminar las partículas ingeridas con relativa eficacia, evitando la acumulación de los contaminantes en los tejidos a largo plazo".
No obstante, los cambios observados en el metabolismo sugieren que la exposición prolongada a microplásticos puede generar efectos subletales que podrían afectar el rendimiento energético de las gorgonias si se mantienen durante períodos largos.
"Será preciso impulsar nuevos estudios para evaluar si estos costes energéticos pueden comprometer la resiliencia y el papel ecológico de las gorgonias mediterráneas en futuros escenarios climáticos", concluyen los autores.