Las mejores calas de la Costa Brava para visitar este verano

La Costa Brava destaca por una costa marcada por los acantilados y las formaciones rocosas, que han creado numerosos espacios escondidos accesibles a pie, a través de los caminos de ronda, o incluso desde el mar

17 de julio de 2026 a las 12:36h
Actualizado: 17 de julio de 2026 a las 12:42h

La Costa Brava esconde algunos de los rincones naturales más espectaculares del litoral catalán, con pequeñas calas de aguas cristalinas, paisajes rocosos y espacios rodeados de vegetación mediterránea. Una selección recoge las 15 mejores calas de la Costa Brava, teniendo en cuenta factores como el entorno natural, la calidad de las aguas, el fondo marino y los servicios disponibles.

Entre las más destacadas se encuentra Cala Canyers (Palamós), situada entre Palamós y Calella de Palafrugell, un espacio de gran belleza natural al que se llega a través de un pequeño camino. También destaca Cala Sa Tuna (Begur), una de las postales más conocidas de la Costa Brava gracias a sus aguas transparentes y su encanto tradicional.

En la zona de Tossa de Mar encontramos algunos de los rincones más emblemáticos del litoral. Cala Morisca, rodeada de vegetación y con un ambiente tranquilo; Cala Pola, ideal para pasar un día en familia; y Cala Futadera, conocida por sus acantilados y sus vistas espectaculares, forman parte de esta selección.

El recorrido también incluye calas del Baix Empordà, como Cala Aigua Xelida (Tamariu), uno de los espacios naturales más valorados de la zona, o Cala Sant Roc (Calella de Palafrugell), que combina rocas, aguas claras y las tradicionales casetas de pescadores.

En Palamós, la lista destaca Cala s’Alguer, un pequeño rincón con mucho encanto gracias a sus antiguas casas de pescadores y las barcas en la arena, así como Cala Estreta, situada en un entorno natural protegido cerca del Cap Roig.

Otras calas seleccionadas son Cala del Maset (Sant Feliu de Guíxols), Cala del Pi (Platja d’Aro), Cala Roques Planes (Sant Antoni de Calonge), Cala Port d’Esclanyà (Begur), Cala Jugadora (Cadaqués) y la playa de Es Codolar (Tossa de Mar).

La Costa Brava destaca por una costa marcada por los acantilados y las formaciones rocosas, que han creado numerosos espacios escondidos accesibles a pie, a través de los caminos de ronda, o incluso desde el mar. Esta combinación de naturaleza, paisaje y aguas mediterráneas convierte estas calas en algunos de los principales atractivos turísticos de las comarcas gerundenses.