El Grupo de Apoyo a la Proximidad de la Policía Municipal de Girona, encargado de controlar los incumplimientos de las ordenanzas por actos incívicos desde medianoche hasta las seis de la madrugada, ha interpuesto más de 140 denuncias y ha recibido unas 300 quejas de mayo a septiembre.
La Policía Municipal dispone de unos agentes que actúan los días que la mayoría de los locales están abiertos que patrullan por la zona de la calle de Figuerola, la plaza de la Independencia y la rambla de la Libertad.De las denuncias de este verano, 55 son por consumir alcohol en la vía pública, 25 por ensuciar, 18 por posesión de droga, 14 por ruidos y 4 por no cumplir con los horarios de las terrazas. También se incluyen 5 por falta de respeto, 4 por desobediencia, 4 por infracción de horarios y 2 por altercados. Adicionalmente, hay 9 por posesión de arma blanca y 5 por falta de respeto.“Garantizar el descanso de los vecinos y vecinas es prioritario para el gobierno y por eso la Policía Municipal está presente y actúa en las zonas de ocio nocturno más afectadas para asegurar la convivencia a la salida de los locales”, ha explicado la concejala de Seguridad y Convivencia, Sílvia Aliu. En este sentido, la concejala reclama a las personas usuarias de las zonas de ocio nocturno “conciencia y empatía hacia el descanso vecinal”.Por otro lado, también se informa de que se han realizado campañas de mediación y desde la concejalía se han reunido con vecinos, vecinas y representantes vecinales para tratar de encarar juntos la problemática.